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¡QUE SOY COMPAÑERO, COÑO!

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Después de ver imágenes, videos, grabaciones, fotografías y demás documentos sobre los gravísimos acontecimientos que sucedieron en la manifestación del 25 de septiembre y constatadas por las que también he visto del 26 de septiembre, me paro unos minutos a reflexionar.

1.- Que había policías infiltrados entre los manifestantes es un hecho indudable, se ve claramente como agentes vestidos de paisano arrastran a ciudadanos hacia los furgones policiales para detenerlos. Ellos dicen que es para controlar desde dentro las manifestaciones, lo que las imágenes dicen es que los policías pertrechados con banderas rojas o negras y capuchas fueron los primeros en iniciar los incidentes que posteriormente justificarían las cargas violentas de los anti disturbios.

2.- Que la policía reparte leña a diestro y siniestro sin pararse a distinguir entre amigos y enemigos ha quedado más que constatado con las imágenes de un policía disfrazado de alborotador, tirado en el suelo después de haber probado de la medicina que aplican sus compañeros a nuestros hijos. Resulta casi enternecedor oírle gritar aterrorizado: “que soy compañero, coño” y aún más emotivo el compañero, también disfrazado que grita: “este es compañero, vamos a tranquilizarnos todos un poco…”

3.- Que sin policías infiltrados los incidentes prácticamente desaparecen y las manifestaciones se desarrollan de forma pacífica ha quedado patente el 26 de septiembre. En esta segunda jornada, los ciudadanos identificaban a los policías de paisano y los invitaban a salir de entre ellos y ponerse del lado de sus compañeros de las porras y todo fue mucho mejor.

4.- Que tener una edad, o ser mujer, o ser adolescentes con la cara llena de granos, o incluso ser reportero gráfico o periodista, no te garantiza no recibir palos, cuando reciben la orden de cargar se llevan por delante todo lo que encuentran a su paso dejando en los cuerpos de nuestros convecinos la marca España de sus porras.

5.- Que los ciudadanos de bien tenemos sobrados motivos para temer a la policía, que se supone que están para velar por nuestra seguridad y mantener el orden constitucional pero que aprovechan cualquier ocasión para hacernos recordar que cualquier tiempo pasado se parece mucho al presente.

6.- Que hace 25 años, cuando yo acudía a las manifestaciones de estudiantes que se prolongaron durante el curso 86/87, mi padre me advertía: ten mucho cuidado hija, porque aunque ahora van de marrón, estos son los grises de Franco y yo los he visto entrar a caballo en la universidad, con látigos, como animales… Y nosotros que éramos jóvenes y nos sentíamos protegidos por la democracia cantábamos: “Antes eran grises, ahora son marrones, pero siguen siendo los mismo maricones.”

7.- Que 25 años después mi hija me ha dicho que quería ir a la siguiente mani con sus amigas y le he pedido que no fuera, que la policía de ahora ya no son grises, ni marrones, alguno de estos ni había nacido cuando murió Franco, pero se han vuelto fuerzas represivas al servicio del régimen de Rajoy.

8.- Que hechos tan gravísimos como que sean los policías de paisano los que inician las algarabías y que estos mismos infiltrados sean apaleados por sus compañeros anti disturbios, hubieran hecho dimitir a la Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes y al Ministro del Interior, Fernández Díaz, en cualquier democracia europea, no me cabe ninguna duda.

9.- Que el Presidente del Gobierno de España, en lugar de lamentar la desproporcionada e ilegal actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, diga en un discurso que los buenos son los millones de españoles que están en sus casas y no se manifiestan, deja claro que este señor que nos gobierna no está a la altura de los ciudadanos ni de las instituciones que debería representar.

10.- Que yo no estoy en las manifestaciones por diversos motivos, entre ellos que no quiero que la policía me de una paliza por estar en el sitio adecuado en el momento inapropiado, pero que me asquea el Sr. Rajoy y sus políticas de recortes sociales, y sus discursos de telepredicador barato, y sus ministros incompetentes, y su policía represiva, y todo lo que representa esta derecha rancia que nos gobierna, y que igual para la próxima me armo de valor y yo también voy.

PD Mi colaboración de esta semana en DIARIO PROGRESISTA: ESPAÑA NO ES GRECIA… PERO SE LE PARECE MUCHO

Hoy es 26s

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Anoche me acosté sobrecogida por lo que leía en las redes sociales a cerca de lo que estaba sucediendo en los aledaños del Congreso de los Diputados en Madrid. Lo que desde allí nos transmitían es que miles de ciudadanos enfadados pero pacíficos estaban siendo represaliados por la policía, con una brutalidad impropia de un Estado de Derecho.

Anoche me acosté deseando que todo fuera un mal sueño, que los tweets que hablaban de un periodista que podía quedarse parapléjico fueran fruto de la exageración, que los que contaban que la Policía cargaba sin mediar provocación, que había policías de paisano infiltrados provocando los actos violentos, que se maltrataban ciudadanos de edad como si fueran delincuentes habituales fueran intoxicación de parte.

Anoche me acosté enferma al escuchar a alguno de los míos decir que se sentía acosado en lugar de ponerse del lado del débil, del oprimido, del trabajador, del pobre, del obrero, del manifestante, del sindicalista, de los que hasta ahora habían sido los nuestros.

Y hoy es 26S y amanezco con las imágenes de un mal sueño, que desgraciadamente es una realidad, una sucia y fea realidad. Veo Policías golpeando chicas, ancianos, jóvenes con las manos levantadas, reporteros gráficos. Veo ciudadanos tratando de contener a los que se acercaban a la policía de forma violenta y que son golpeados por los mismos a los que pretendían defender.

Los que me leéis habitualmente sabéis que soy poco sospechosa de pro indignados, perroflautismo, ocupa plazas y demás colectivos que decíanconformaban lo que se llamó el #15M sino más bien de todo lo contrario.

Ya he escrito aquí sobre lo que opinaba al respecto del mensaje criminal que se esgrimió como lema principal de estos “movimientos sociales”: “Todos los políticos son iguales o Psoe y PP la misma mierda es”.

Casi un año de gobierno popular ha puesto de manifiesto cuán diferentes somos los socialistas de la derecha rancia española. Y esto no quiere decir que desde el Partido Socialista no se cometieran errores, que se cometieron muchos y alguno muy grave. Tampoco quiere decir que me guste ni un pelo la Oposición útil o de mano tendida que ha pretendido desarrollar Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero de ahí a no darse cuenta de que jamás en democracia sucedieron hechos tan graves como los que está protagonizando el Gobierno de Mariano Rajoy, va una ceguera o una cerrazón interesada que no estoy dispuesta a consentir.

Ayer mucha gente protestaba contra los políticos en general, yo protesto contra los políticos que eliminan los derechos de los trabajadores, que nos quitan la Sanidad, la Educación de nuestros hijos, que nos llaman vagos a los parados, que gritan “que se jodan” en el Congreso de los Diputados, que perdonan a los defraudadores, que no quieren subirles los impuestos a sus amigos los ricos pero que nos fríen a las clases menos pudientes.

Ayer algunos de los que protestaban contra los recortes antisociales a los que estamos siendo sometidos por el Gobierno de Mariano Rajoy, se dieron cuenta que no es lo mismo ocupar una plaza cuando gobierna el Psoe y son tratado con respeto, con tolerancia y con prudencia o cuando gobierna el PP y son apaleados como animales por aquellos que deberían estar al servicio del ciudadano.

Ayer, los que salieron a la calle a reivindicar sus derechos, a pelear por su futuro, a defender el pan de sus hijos, a mi me ganaron para la causa y hoy es 26s y hoy volvemos a la calle.