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MANDÍBULA DE CRISTAL

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En los últimos tiempos asistimos a un peligroso espectáculo, la caza al político, consistente en utilizar supuestos escándalos, investigaciones policiales más o menos veraces, denuncias anónimas, informes de la UDEF, acusaciones de rivales, filtraciones de propios y macro procedimientos judiciales que se eternizan el tiempo, para sembrar una sospecha de duda sobre todo el colectivo en general y sobre los más destacados miembros del mismo, en particular.

Hasta ahora, los flamantes regeneradores políticos de Podemos, a lomos de sus unicornios rosas, se creían a salvo de tanta maledicencia y, por qué no decirlo, mala leche, y señalaban con sus impolutos dedos acusadores a diestro y siniestro mientras gritaban airados: “casta”, “régimen”, “bipartidismo” y otras soflamas de esas facilonas que tan bien entran por los oídos de los hastiados españolitos de bien.

Hasta ahora, porque desde su irrupción en las encuestas como posible partido de gobierno, se ha abierto la veda y han empezado a publicarse noticias sobre pequeños fraudes, como las facturas en B con las que Pablo Iglesias contrataba con Canal 33, como la triquiñuela de tener su productora registrada como una Asociación sin Animo de Lucro para no pagar impuestos, o como el fraude del contrato de Errejón con la Universidad de Málaga que tantos quebraderos de cabeza les está dando a los podemitas en las últimas semanas.

Pero su idilio con la prensa, por lo menos con una parte de ella encabezada por Cuatro y La Sexta, se había visto interrumpido unos días antes tras la fallida entrevista de Pablo Manuel Iglesias con Ana Pastor, de la que salió bastante zaherido y la posterior anulación de su participación en el programa de Telecinco Un tiempo nuevo, al pretender imponer unas condiciones inaceptables para la realización de una entrevista previamente concertada.

Desde entonces, a los líderes mediáticos de Podemos apenas los hemos visto en Televisión, tanto Pablo Manuel Iglesias, como Iñigo Errejón, y hasta el pagado de sí mismo, Juan Carlos Monedero, han desaparecido de nuestras pantallas, intentando en un primer momento que su espacio fuera ocupado por otras figuras de segundo orden en la organización, lo que resultó un fracaso, tanto en el nivel argumental de los sustitutos como en su incidencia en las audiencias.

Lo que sorprende no es que se haya acabado la tregua periodística, el romance con los medios de comunicación, para Podemos, eso era algo que lógicamente ocurriría en cuanto dejaran de ser una utopía, una protesta y pasaran a ser una organización política como cualquier otra con sus líderes, sus estructuras, sus procedimientos y sus contradicciones.

Lo que sorprende no es tampoco el hecho de que entre los líderes de una formación que sostiene un discurso de pureza, de regeneración democrática, de alto nivel de exigencia ética, se hayan producido hechos que no están a la altura del listón que ellos mismos colocaron tan alto, era de esperar ya que una cosa es predicar y otra dar trigo y nadie soportaría un escrutinio profundo de sus palabras y acciones diarias durante toda su vida.

Lo que sorprende es la mandíbula de cristal que han demostrado tener estos que venían a salvarnos de todos los males de la tierra, los que estaban dispuestos a acabar con el injusto sistema económico capitalista y regenerar la vida política, social e institucional de España entera. A la primera dificultad, con las primeras sospechas, al primer contratiempo con la prensa, a la primera campaña de desprestigio se han venido abajo, pasando por todas las fases de una crisis: la negación, el victimismo (con la patética campaña en redes su odio nuestra sonrisa) y finalmente el ostracismo.

Los que llevamos años soportando el peso de tener en contra los poderes fácticos, la prensa, el capital, los ricos, los poderosos sabemos que si luchas por lo que crees, si defiendes tus principios y valores, si haces lo que te pide el corazón, solo queda apretar los dientes y seguir adelante, contra viento y marea, contra la injusticia, contra las infamias, contra las calumnias, contra la ingratitud, contra todo y contra todos, hay que seguir, levantarse y caminar.

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ENTRAR AL TRAPO

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De toda la vida del señor, los medios de comunicación han sido generadores de opinión, pero en los últimos tiempos se han convertido en generadores de manipulación. Cada uno de ellos puesto al servicio del interés de su patrón, del paganini de turno, arrima el ascua a su sardina y nos tratan a la ciudadanía como becerros. Ellos enseñan el capote y nosotros entramos al trapo porque somos nobles y “bravidos”.

Esta entrada iba a tener como tema central lo que hicieron anoche en El Objetivo de la idolatrada Ana Pastor, que ya sabéis que no es santa de mi devoción. Ayer, sin explicar por qué, sin citar antecedentes, se le dijo a la ciudadanía que el Gobierno, en los Presupuestos Generales del Estado en los que se recortan Educación, Sanidad y Pensiones, subía la partida de Financiación de los Partidos Políticos un 28%. La polémica estaba servida, nos enseñaron el capote de qué mala es la política y los políticos y nosotros, como Mihuras a pedir que se quiten sueldos a los políticos, que no se financien los Partidos, etc.

Si no hubiera financiación pública de los Partidos Políticos solo la habría privada con lo que ello conlleva, lobbies de poder que pondrían sus capitales al servicio de sus intereses empresariales, Gobiernos en manos de los que les financian y ciudadanos absolutamente desprotegidos. Si los políticos no cobraran un salario digno, solo se podrían dedicar a la política, aquellos que fueran ricos de familia, rentistas o especuladores con lo que los ciudadanos estaríamos en manos de los poderosos, del capital, aún más que ahora, si cabe.

Esta mañana, hemos asistido a otro ejemplo de titular falsario al que los socialistas hemos entrado por Chicuelinas: Pepe Griñán se retira y deja de heredera a Susana Díaz”. Esto, además de mentira, está contado así con toda la mala intención posible. La realidad es que Pepe Griñán quiere dejar de ser el Secretario General del PSOE de Andalucía y terminar de dar su paso atrás de la primera línea política y para ello va a dimir y convocar un Congreso Extraordinario en los próximos meses.

En el PSOE no hay cargos hereditarios, en el PSOE hay unos Estatutos que fijan los procedimientos democráticos de elección tanto de Secretarios Generales como de candidatos a las elecciones. Es verdad que nuestros procedimientos son mejorables, yo he escrito muchísimo al respecto, pero son los más democráticos y participativos de todos los Partidos Políticos con representación institucional.

En cambio, nuestros compañeros, han mordido el anzuelo y se han tirado de cabeza a la piscina que nos pone la caverna criticando que el nombramiento de Díaz como Secretaria General será a dedo, que será una cacicada, que se tenía que haber esperado a que se cambiaran los Estatutos… Los mismos argumentos que se utilizaron para tratar de deslegitimar las Primarias que en Andalucía nombraron a Susana como candidata a la Junta por el PSOE-A, cuando fue avalada, con nombres y apellidos, por casi la mitad de la militancia.

Es verdad que tenemos en el horizonte cercano una Conferencia Política pero no tiene como cometido principal el cambio estatutario, fundamentalmente porque no puede, sino la presentación de un nuevo proyecto que hemos ido diseñando entre todos durante meses, con Diálogos abiertos, con aportaciones en web, con enmiendas de los militantes. Un proyecto que va a afrontar, porque así lo hemos querido nosotros, temas tan delicados como la laicidad, la república, el federalismo o la fiscalidad. Un proyecto que puede devolvernos la dignidad perdida con las decisiones que dejamos tomar a Zapatero en el año 2010.

Yo me siento tan frustrada como vosotros de que no se celebrara una Conferencia de Organización en el plazo de un año como mandató el Congreso de Sevilla, en la que se hubieran debatido los cambios estatutarios que, en una decisión sin precedentes, quedaron aplazados en ese Congreso Ordinario, en el que parece que lo único importante era decidir entre Rubalcaba o Chacón y donde muchos de nuestros compañeros delegados hicieron dejación de las funciones para las que les habíamos dado nuestra confianza el resto de la militancia.

Yo también quiero diseñar un reglamento de primarias, consensuado y de aplicación en todo el territorio nacional y en todos los procesos independientemente del tamaño de la circunscripción, en el que queden claro plazos, número de avales, medios a disposición de los candidatos, etc. Yo también quiero hablar del mandato como paso previo a elegir los Secretarios Generales y sus Permanentes mediante la elección directa de toda la militancia. Yo también quiero ver escrito en nuestros estatutos incompatibilidad de cargos públicos y orgánicos, tolerancia cero con la corrupción: todo procesado recibirá la expulsión inmediata del Partido, verdadera paridad, listas cremallera…

Yo también creo que en el PSOE tenemos mucho que mejorar, pero me niego a lucir osamenta y entrar al trapo de la caverna cada vez que decidan echarnos un jugoso titular. No dedicaré más tiempo ni a la autoflagelación, ni a entonar el mea culpa, ni a debatir sobre la democracia interna de nuestro Partido cuando en los demás se toman las decisiones a dedazo del líder y prietas las filas allí no se mueve ni mu, salvo para darnos lecciones al PSOE.

NUEVOS ÍDOLOS

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Ahora que la política está tan  denostada y que lo que prima es aseverar sin ningún fundamento ni razonamiento intelectivo previo que todos los políticos son iguales, que están alejados de la realidad y hasta que son corruptos, surgen con fuerza unas nuevas figuras a las que seguir ciegamente, los periodistas de investigación.

Estos nuevos ídolos están revestidos apriorísticamente de todas las virtudes que el votante progresista admira: honradez, objetividad, ecuanimidad, magnanimidad, inteligencia, perspicacia y sobre todo, independencia, apriorísticamente insisto.

En un mundo completamente mercantilizado, el de los medios de comunicación no es una excepción. Todas las grandes cadenas televisivas, la prensa escrita, los grupos editoriales, marcan su línea editorial basada en sus ideas políticas y sobre todo, en sus intereses económicos y esta se impone a cada rincón de sus medios.

La Sexta no es una excepción, desde su absorción por Antena 3, sus programas de debate, opinión, crítica y denuncia política han ido virando lenta pero inexorablemente hacia la línea editorial que marca su dueño, que no es precisamente de izquierdas. No es un cambio brutal ni descarado porque eso espantaría a todo el telespectador progresista que se refugió en ella con el advenimiento del Partido Popular a la radio y televisión pública, pero si es un cambio notable.

No veremos a estos iconos del periodismo independiente alabar al Partido Popular porque amén de no resultar creíbles, perderían su fuerza a la hora de que el mensaje cale, lo que ahora se estila es denostar a la clase política sin piedad y sin distinciones, apuntarse al carro del mensaje indignado de que las instituciones españolas están corruptas y ya no sirven para el fin que fueron diseñadas y así abonar el terreno a situaciones como las que se han dado recientemente en Grecia o Italia.

El plan es realmente bueno, eso hay que reconocerlo, si desde programas como Salvados de Évole, o el gran lanzamiento de ayer de Ana Pastor, El Objetivo se lanzan soflamas contra la clase política en general, esto solo daña al votante progresista por dos sencillas razones: la primera es que el votante del PP no pone jamás La Sexta, no hay más que ver las encuestas que el propio Wyoming hace en Serrano para constatar este hecho. Y la segunda y no menos importante es que al votante del PP la corrupción le molesta más bien poco tirando a nada y para muestra lo sucedido en Valencia o Madrid, cunas de la Gurtel, las últimas elecciones autonómicas.

Os cuento todo este desahogo porque anoche hice por ver el primer programa de El Objetivo, con la tan admirada Ana Pastor como presentadora y con el compromiso de hacer un programa basado en las cifras, qué más objetivo que unos datos dicen ellos mismos. Aguanté solo los tres primeros asuntos: la comparación de la democracia estadounidense con la española en cuanto a la tan cacareada transparencia, que era un ejercicio maquiavélico porque de ahí solo podía colegirse lo mal que estamos en España en lugar de hacer un análisis riguroso y matizado del asunto. Vi también el milagro económico de Aznar que se ve que es de máxima actualidad lo que hizo este integrante destacado del trío de las Azores en el año 1996 y finalmente me amargué la noche y cambié de canal con el uso torticero del asunto de los EREs de Andalucía explicado chabacana y torticeramente por el muñequito llamado “españolisto”.

Las razones de mi enfado son variopintas pero podemos resumirlas en: ¿no hay casos gravísimos de corrupción generalizada en política de un Partido como el PP con la Gurtel y los papeles de Bárcenas, o CIU con el Palau y las ITV de Oriol Pujol, o la Casa Real con el caso Noos que precisamente hay que ir a por el único gobierno de izquierdas de España? (no me olvido de Asturias y Canarias).

Y una vez elegido este tema, ¿cómo se puede meter en el mismo saco a Rosa Aguilar del PSOE que habló claramente de los 50 y los 17.7 millones de EREs intrusos, con el Campeón Arenas del PP que empezó por 700 millones y acabó con 1400 o con Rajoy hablando de miles de millones? ¿Y no hay otro medio que El Mundo que se ha caracterizado por su conspiranoia contra el PSOE en temas de tanta sensibilidad como los atentados del 11M?

Tampoco entiendo de qué se reían tanto ayer los de la izquierda auténtica porque creían ellos que iban contra el bipartidismo, les recuerdo el infame Equipo de Investigación de la semana anterior contra Sánchez Gordillo, que sin ser santo de mi devoción recibió un trato más propio de un delincuente que de un representante electo de sus ciudadanos.

Se que criticar a Evole o a Pastor me convierte en una reaccionaria, sectaria y no se cuantas barbaridades más que me vienen diciendo desde anoche, pero esto es lo que pienso, con mis motivos y mis razones, lejos de la irreflexión y el apasionamiento.