Anuncios
Canal RSS

Archivo de la etiqueta: Anguita

LA INCONGRUENCIA DE PODEMOS

Publicado en

iglesias llora

LA INCONGRUENCIA DE PODEMOS

Dice Errejón, uno de los padres e ideólogos de Podemos que, “los comunistas y los socialdemócratas son especies del pasado” en un ejemplo más de la incongruencia podemita  (léase como integrante o votante de Podemos sin ninguna connotación peyorativa, salvo la de los ojos que lo quieran ver así). Hace estas declaraciones Errejón, justo en el momento  en que Podemos ha absorbido a Izquierda Unida, organización en la que participa el Partido Comunista de España, del que Alberto Garzón es miembro y después de ver a Pablo Iglesias llorando desconsolado en un mitin ante la presencia de Julio Anguita, comunista donde los haya.

Hacer esta afirmación, que no hace otra cosa que constatar la realidad de la incongruencia que supone atacar a quienes acabas de incorporar a tu proyecto político, te supone ser catalogado en las redes sociales, inmediatamente de: facha, defensor de la gran coalición, vendido al IBEX35, anti cambio, casta, no ser gente, apoltronada… y cualquier otra lindeza, incluida la de asignarte un pasado manchado de cal viva, que no te corresponde.

Esto no es nuevo, viene sucediendo desde el origen mismo de Podemos, desde que se presentaron a las elecciones europeas con un programa que aseguraba una renta para todo el mundo, por el mero hecho de existir y que ya ha sido matizada y reducida hasta la insignificancia. Un programa que abogaba por el impago de la deuda, después reconducido a una reestructuración ordenada de la misma y ahora olvidado en un rincón del programa electoral. Un programa que prometía acabar con los desahucios, luego hablaba de derechos habitacionales para todos y ahora de alternativas habitacionales según necesidades. Un programa que prohibiría los despidos en las empresas con beneficios y que ha terminado en un pseudo contrato único. En fin, por una serie de medidas radicales y utópicas de las que renegaron el mismo día que recogieron sus actas de eurodiputados.

Recordemos que su mensaje fuerza fue que ellos eran la gente, los de abajo, frente a la casta, los de arriba y que no tenían ideología, que las izquierdas y las derechas eran segmentaciones del pasado, lo que atrajo a un gran número de votantes, de las áreas urbanas, con estudios, con buenas rentas, desencantados con los políticos en general y que buscaban una alternativa al Partido Popular de los recortes y la corrupción.

El problema es que eso se compadece mal con pretender, tras los endiablados resultados electorales del 20 de diciembre, hacer un frente de izquierdas con el PSOE, incluyendo aquí a los independentistas, para formar un Gobierno del cambio que desplazara al PP de las Instituciones que había desgobernado los últimos 4 años, pero poniendo como línea roja, que no entre en este acuerdo Ciudadanos, porque son de derechas…

Decía hace poco Susana Díaz, en un desayuno en el que tuve el placer de escucharla, que el problema para el PSOE no era pactar con Podemos, de hecho lo hemos llevado a cabo en más de una institución, el problema es saber con qué Podemos tenemos que pactar, con el que defiende a Otegui como hombre de paz, con el que se abraza a los secesionistas catalanes, con el que vota junto con el PP contra los presupuestos del PSOE de Extremadura que presentó Guillermo Fernández Vara, con el que llamaba a Izquierda Unida pitufo gruñón y los despreciaba por su ideología marxista, con el que ha impedido gobiernos socialistas en Asturias dejando esos ayuntamientos en manos de la derecha, con el que se abraza llorando a Anguita y dice que le consulta todas las decisiones importantes… No se sabe.

Considerar que en Podemos son incongruentes y que defienden una cosa y la contraria según el momento y el interés, no me convierte en facha, no significa que vaya a votar al PP o que vaya a consentir que con mi voto se conforme un gobierno de derechas. Criticar a una formación como es ahora Unidos Podemos, ayer Podemos, que compite electoralmente con la mía, el PSOE, no me convierte en una retrógrada, ni defensora de la Gran Coalición, que solo existe en su mente y en sus diarios de cabecera, a las pruebas me remito.

Si hay una cosa que realmente me sorprende es que no encuentro militantes o simpatizantes o apuntados por internet de Podemos que sean críticos con su dirección, desde luego, ni uno en las redes sociales. Me llama la atención que a ellos no les chirríen estos volantazos programáticos, los golpes de mano que ha dado Pablo I, por ejemplo contra Errejón y los suyos, la imposición de cabezas de lista cuneros en distintas provincias sin contar con las bases… esas cosas por las que la militancia del PSOE ponemos el grito en el cielo y no dudamos en criticar donde sea menester.

Parece que dentro de la nueva política emergente hay mucha más uniformidad de pensamiento o mucha menos libertad de expresión y crítica que en los vetustos partidos de la malvada oligarquía.

 

 

Anuncios