Canal RSS

Archivo de la etiqueta: campaña electoral

Reflexiones pedantes de campaña

Publicado en

Estas elecciones generales que se nos viene encima van a tener el dudoso honor de, según dicen los emergentes y sus palmeros mediáticos, acabar con el bipartidismo. Yo me preguntó qué coño de bipartidismo teníamos si desde el 2011 el Partido Popular gobernaba el país, la gran mayoría de las Comunidades Autónomas y todas las grandes ciudades de España. Pero en fin, que sí, que vamos a acabar con el bipartidismo y tal.

Lo que quieren decir es que por primera vez, parece, y digo bien, parece, que hay más de dos partidos con opciones de gobernar. La verdad es que yo creo que sigue habiendo dos grandes partidos, PSOE y PP, que obtendrán más de la mitad de los escaños y dos partidos medianos, Ciudadanos y Podemos, que podrán ser llave de gobierno si consiguen sacudirse el espíritu naif con el que se han presentado a la campaña electoral. Además no podemos olvidarnos de los pequeños como IU y de los nacionalistas, que pueden tener mucho que decir.

Ante esta compleja situación, el panorama el día 21 de diciembre va a ser apasionante, para los que nos gusta la política, pero muy confuso para el común de los mortales. Máxime si tenemos en cuenta que la mayoría de la gente que anda discutiendo sobre pactos electorales aún confunde términos básicos como gobernar con una mayoría absoluta, gobernar en minoría con pactos puntuales o gobernar en coalición con otro partido.

Hay gran confusión con este rollo de dejar gobernar a la lista más votada o, como dice el PP, hacer un pacto de perdedores. Pero hay que aclarar a la gente que en España tenemos un sistema Parlamentario y que no gobierna quien gana las elecciones sino quien suma apoyos suficiente para ser nombrado Presidente. Y que se puede ser Presidente con el apoyo o con la abstención de otros y que eso no supone ni que apoyen tus políticas ni que vayan a votar que sí a tus propuestas, solo que te dejan ser investido.

Si a esto le unimos que los que se supone serán llave de gobierno, o como se decía en mis tiempos, partido bisagra, Podemos y Ciudadanos, ya andan asegurando que no entrarán a formar parte de ningún gobierno de otros y que ni siquiera apoyarán la investidura de un candidato que no sea el que ellos mismos han presentado, el panorama se presenta complicado para aquel que gane las elecciones y trate de formar gobierno.

Estoy convencida de que tanto unos como otros andan locos entrar en un Gobierno en el que serían decisivos para la toma de cualquier decisión, pero que temen que decirlo les reste votos en este momento o devuelva votos a sus dueños naturales, cualquiera de los dos grandes. Por eso asistimos a esta ceremonia de la confusión en la que todos los candidatos se ven Presidentes del Gobierno de España y niegan pactos con ninguna otra fuerza política en caso de no serlo, lo que haría casi imposible que esta legislatura llegara a término.

Los socialistas tenemos experiencia en gobernar en solitario, como hizo Felipe González con sus mayorías absolutas o con un socio de gobierno, con CIU en la última legislatura; y también tenemos experiencia en gobernar en minoría con pactos puntuales, lo que se llamó la geometría variable de los gobiernos de Zapatero, e incluso de gobernar en coalición, como hizo en la pasada legislatura Susana Díaz con Izquierda Unida en Andalucía, por ejemplo.

Hará falta mucha inteligencia, mucha generosidad y mucha paciencia para afrontar los importantes retos que se le presentarán a quien gobierne España después del 21 de diciembre. La campaña electoral de infantilismo, ataques personales, formas extravagantes, discursos grandilocuentes y muy poca propuesta seria, tangible y cuantificable, no me dan demasiadas garantías de que lo anterior vaya a ser posible.

Espero equivocarme, por el bien de los millones de parados, de los millones de niños en el umbral de la pobreza, de los millones de jóvenes sin empleo y sin futuro, de los millones de trabajadores pobres, de los dependientes abandonados, de los desahuciados, de los que llevan cuatro años sufriendo los brutales recortes del PP y que no necesitan otros cuatro años más de derecha, ni vieja, ni nueva.