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Rescate inminente

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Esta mañana, mientras desayunaba frente al telediario de Telecinco –desde el desembarco de las huestes de Telemadrid en Televisión española, Somoano mediante, hemos dejado de ver la televisión pública, la de todos, la que pagamos con nuestros impuestos, porque se ha convertido en el nuevo No-Do- escuchaba que Rajoy se reúne con Merkel para tratar de suavizar las condiciones del rescate de España.

¿Rescate de España? Pero si no he oído a la caverna gritar: “Santiago y cierra”, si no han salido los defensores de la madre patria, una, grande y libre clamando: “sus y a ellos”, ¿cómo es posible que algo tan transcendental y trágico ya no sea noticia?

Igual es un lapsus de la cadena televisiva berlusconiana por lo que abro la prensa digital esperando encontrarme en portada de los grandes diarios de tirada nacional titulares del tenor: “empieza el crujir y rechinar de dientes” “Rajoy nos ha llevado a la ruina” “Con la prima de riesgo por encima de 500 puntos, los populares se rinden al rescate de España” y cosas así, pero no, el resumen de prensa me deja helada.

EL PAIS: negocios turbios de Urdangarin, los pobres niños Ruth y José fueron asesinados por la mala bestia de su padre, Feijo que va a adelantar las elecciones gallegas, el Madrid de Mou que no levanta cabeza y el sinvergüenza del PP que las pasa canutas para llegar a fin de mes con 5.100€ mensuales.

PUBLICO: yanquis esquiroles en la base de Rota, abusos del ejército israelí contra niños palestinos, lo de Feijó, lo de los niños de Córdoba, el golfo de los 5.100€ y los cachorros de Nuevas Generaciones de Sita€spe, encabezados por Carromero, que se fueron a llevar dinero a los disidentes cubanos.

ABC: los niños de Córdoba, Feijó, una alusión económica pero en plan que buenos somos porque España usará SOLO 60.000 millones para recapitalizar la banca, la Audiencia decide sobre Bolinaga y que la subida del IVA será muy buena y progresiva y todos estaremos muy felices.

EL MUNDO: los niños de Córdoba, los solo 60.000 millones de Euros del bueno de De Guindos para la banca, Feijo y el adelanto electoral, un ombligo envidiable de Cristiano Ronaldo y poco más.

LA RAZÓN: el hallazgo de los cuerpos de los niños de Córdoba, que viene la ETA en Euskadi por el avance de Bildu, el Madrid y su mal arranque liguero, que Rubalcaba no va a Rodiezmo, que los niños con los niños y las niñas con las niñas en Educación y que los alemanes nos van a ayudar a buscar empleo.

¿Os imagináis queriditos míos que Zapatero hubiera viajado a suplicarle a Angela Merkel que no nos pegara fuerte? Con la prima en más de 500, los intereses por encima del 7%, la tasa de paro cerca del 25%, una subida del IVA criminal, si los socialistas estuviéramos en el poder, ¿las portadas de los periódicos serían estas que os acabo de contar? Ya os digo yo que no. Más bien serían del orden de “Zapatero, el excarcelador de terroristas, hunde España” o “los amigos de ETA nos llevan al rescate” o “Los socialistas se humillan ante Angela Merkel y suplican un rescate blando para España”…………………………..…….. -poned aquí el que se os ocurra a vosotros-

PD: Rescato hoy mi colaboración en Diario Progresista escrita por la desaparición de los niños de Córdoba y que hoy cobra actualidad casi un año después: LA MATE PORQUE ERA MÍA http://www.diarioprogresista.es/la-mate-porque-era-mia-6269.htm

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La culpa es de los mercados

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La culpa es de los mercados, malos, malos, malos.

Decía mi ex suegra, que tenía mucho arte, que la culpa, si fuera soltera, no se casaba, porque no la quiere nadie. En el caso de la crisis que asola la zona euro pasa exactamente eso, nadie tiene la culpa, nadie ha hecho nada para merecerlo y todos somos víctimas de los malvados mercados que se comen niños crudos para desayunar.

Dejando aparte que efectivamente hay mucho golfo, especulador, sin escrúpulos que se está haciendo rico ayudando a hundir la economía de países enteros como Grecia, Portugal, Irlanda y ahora Italia y España, lo cierto es que la responsabilidad no puede ser única y exclusivamente de este ente abstracto que son los mercados.

Si hay países de Europa que están resistiendo la crisis y que no son víctimas de los ataques especulativos y que casualmente coinciden con los países nórdicos, con aquellos que gestionaron sus economías con sensatez, mejorando la Educación, la formación, la investigación y el desarrollo. Invirtiendo en el desarrollo y modernización industrial, actualizando sus infraestructuras y preparándose mediante el ahorro por si llegaban los tiempos difíciles, es que los mercados no son todo poderosos, sino que atacan donde pueden.

Si hay, en cambio, otros países de Europa, que coinciden casualmente con aquellos que recibieron masivamente los Fondos de Cohesión, que tenían que haber servido para ponerse al nivel en cuanto a desarrollo, que el resto de los países de la Unión Europea, pero que en realidad han servido para tener aeropuertos sin aviones, más kilómetros de alta velocidad que nadie en Europa, Palacios de la Música y de las Artes y de las Ciencias y Oceanográficos y Fórmula 1 y Cajas Mágicas y anillos olímpicos para las olimpiadas que nunca llegan… y que hoy están a merced de los buitres especuladores.

Igual es que la culpa no es de los mercados malvados sino de las malas políticas de ciertos países, de la nefasta gestión de lo público, de una Ley de suelo especulativa y especuladora, de la burbuja inmobiliaria y del círculo virtuoso del ladrillo del señorito Montoro, del latrocinio, del nepotismo, de los aires de grandeza de personajes endiosados que ponen bustos de sus regias personas en aeropuertos peatonales o retratos de ochenta mil euros en el Congreso para que se recuerde su paso por tan magna institución.

Como no es justo que paguemos los trabajadores, los ciudadanos, los más desfavorecidos los desmanes de algunos políticos y el castigo de los mercados, tampoco sería justo culpar a la clase política en general, de que algunos de sus miembros, por muchos que sean, no merezcan estar en lo público, sino entre rejas.

Ante el inminente rescate de España caben dos posturas, una, la que estoy leyendo mayoritariamente en los medios de comunicación que están tomando los políticos presentes y pasados, que es culpar a los mercados, a Alemania, al Banco Central Europeo y al lucero del alba de todo lo malo que nos está pasando. Otra, más dolorosa pero mucho más productiva a la larga, asumir cada uno su cuota parte de culpa, los que gobiernan ahora que tienen mucha, los que gobernamos antes que también, los que gobernaron mucho antes, que algo tienen que ver y una vez expiadas las culpas, buscar soluciones que no pasen por condenar a la miseria, al hambre, a la vergüenza a todo el pueblo español; que haberlas, “hailas”.

El rescate (versión Mariano)

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No nos han rescatado, nos han dado un crédito flexible para subsanar problemas puntuales de la banca y he sido yo el que ha presionado a Europa para que nos lo dieran. Esto no supondrá contrapartida alguna para los españoles porque ya hemos hecho las reformas necesarias… (Sic)

Esto del no rescate es tan buenísimo que no entiendo por qué no lo hemos hecho antes, otros lo hicieron hace tres años pero los socialistas se empeñaron en que no nos intervinieran en lugar de seguir el ejemplo de Grecia, Irlanda o Portugal. (Sic)

Como a España le ha tocado el Euromillón con este asunto del no rescate, yo me voy a Polonia a ver jugar a la selección española de fútbol pero tengo mucha pena porque no puedo ir a París a ver la final de Roland Garros en la que juega Nadal. (Sic)

Puntualizar previamente que, quitando a Francisco Maruhenda, director de La Razón y al propio Mariano Rajoy, el resto de la prensa nacional e internacional y el resto de líderes mundiales, coinciden en que España ha sido rescatada, que esto es una intervención suave, si quiere llamarse así, pero que los 100.000 millones de euros que nos presta la Unión Europea no van a salirnos gratis.

De momento ya hemos pagado por adelantado, es decir, ya hemos realizado reformas estructurales tan duras y radicales como la Reforma del Mercado Laboral que abarata el despido hasta prácticamente hacerlo gratuito. Como el copago en la sanidad de medicamentos, transportes, prótesis, etc. Como la subida brutal de tasas universitarias o el anuncio de que el bachillerato ya no será gratuito.

Este primer plazo de intereses del rescate lo hemos abonado en sangre, sudor y lágrimas, pero habrán más plazos porque cien mil millones de euros no se devuelven tan fácilmente. Irán a engrosar nuestro déficit público y requerirán nuevos ajustes de los ya exiguos Presupuestos Generales del Estado recortando de partidas tan golosas como las prestaciones por desempleo.

Se avecina una nueva subida en la edad de jubilación, mayor número de años para computar la pensión, desaparición del subsidio de desempleo y reducciones en las prestaciones que cobran gran parte de los seis millones de españoles parados.

Y mientras, ¿nosotros, los socialistas españoles, qué? Hace unos días cuando François Hollande dijo que los bancos españoles necesitaban un rescate y Rubalcaba corrió presto a ponerse del lado de Rajoy, una servidora ya adelantó que prefería arrimar el hombro con nuestros hermanos galos que con este Gobierno falaz y recortador del Partido Popular español, hoy el tiempo me ha dado la razón.

El rodillo de la mayoría absoluta del PP hace que ni nos necesiten, ni nos esperen. Empeñarse en vender una oposición responsable a un gobierno irresponsable mantiene perplejo a nuestro electorado y eso se refleja en el rechazo que mes a mes cosechamos en el CIS.

Mientras en Francia, Hollande hizo una oposición contundente a Sarkozy, logrando arrebatarle la presidencia y consolidando una mayoría que se vio ayer nuevamente reforzada en las urnas. Mientras que los socialistas franceses giraban radicalmente a la izquierda, defendiendo más derechos sociales, más Europa, más justicia impositiva que abunde en la tributación de los que más tienen para sostener las necesidades de los que apenas tienen nada. Mientras que, nuestros vecinos del norte nos muestran el camino, aquí nos empeñamos en reeditar un talante que a Zapatero le sirvió para llegar a la Moncloa en 2004, sin querer ver que ni las circunstancias son comparables, ni los protagonistas homologables.

Si nos rescatan…

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Si nos rescatan, como parece que va a suceder en unas horas, habrán ganado los malos. Habrán ganado los mercados, los especuladores, los tecnócratas, los ricos y habremos perdido la inmensa mayoría de nosotros. Da igual el sentido de nuestro voto, ciudadanos de a pié que tratan de sacar su proyecto vital adelante verán como su vida se vuelve un infierno.

Los artífices de esta gran estafa a la que llaman crisis se frotan las manos. No les ha bastado con recortar todos aquellos derechos que los españoles conseguimos con años de generosidad y esfuerzo. Generosidad en la transición, renunciando a que se hiciera justicia y se castigara a los que habían ayudado en el genocidio que sufrió parte de la población de manos del dictador. Esfuerzo para modernizar un país que llevaba cuarenta años de retraso con relación al nuestro entorno, esfuerzo para construir las infraestructuras que permitieran el desarrollo económico, esfuerzo para cotizar a la Seguridad Social para dotarnos de un sistema justo y moderno de pensiones, salud, prestaciones de desempleo…

No es suficiente haber elevado la edad de jubilación, obligando a nuestros mayores a trabajar más años y dificultando el acceso al empleo de nuestros jóvenes. No es suficiente haber reformado el mercado de trabajo de forma que cualquier trabajador puede ser despedido pagándole 20 días por año trabajado con un máximo de doce mensualidades aunque lleve 30 años trabajando en la empresa. Una reforma laboral que permite tener contratados a nuestros chicos en semi esclavitud, un contrato de 364 días con despido libre y gratuito. Una reforma laboral que facilita el despido sin coste alguno de un trabajador que para su desgracia contraiga un cáncer o se rompa una pierna.

En los últimos días, nuestro gobierno, absolutamente desbordado por la situación va ofreciendo nuevos sacrificios al dios mercado para que en su infinita bondad, aleje de nosotros el cáliz del rescate. Así, elevan las tasas universitarias consiguiendo que los hijos de los obreros tengan muy complicado el acceso a la universidad. Así, gobiernos ultra liberales como el de la Comunidad de Madrid, la derecha más rancia de la derecha española, recorta en becas de comedor, cuando muchos estudios alertan de que hay críos, aquí en España, que la única comida al día que hacen es en el colegio.

Ahora bien, de meterle mano a los ricos no oímos ni una palabra. De subir los impuestos a las SICAV, esas sociedades donde los que están podridos de dinero meten sus tesoros y apenas tributan por ellos un 1%, ni hablamos que se asustan y se llevan el dinero fuera. No solo no pensamos subir el tramo más alto del IRPF, para que Cristiano Ronaldo no tribute lo mismo que un médico, por ejemplo, sino que ofrecemos una amnistía fiscal para que todos aquellos ladrones profesionales, defraudadores del Estado y de todos nosotros, puedan lavar su dinero negro al módico precio de un 8%.

Ahora suenan tambores de rescate y los españoles nos echamos a temblar. No tenemos nada más que mirar a nuestros vecinos griegos, portugueses o irlandeses para ver la que se avecina. Sus primas de riesgo no han bajado. Su deuda soberana sigue financiándose con intereses imposibles de pagar a futuro. Sus ciudadanos no ven la forma de seguir adelante y llegan al suicidio por desesperación.

Rescatados ya no habrá democracia, Estado de Derecho, seguridad jurídica, nada. Rescatados podrán despedir funcionarios, que para eso llevan años convenciendo al resto de la población de que son vagos, malos, insolidarios. Rescatados podrán quitar prestaciones de desempleo o pensiones hasta donde el tecnócrata que pongan al frente considere. Rescatados podemos decir adiós al sueño de que nuestros hijos estudien y tengan una vida mejor que la nuestra, porque el sueño se tornará pesadilla.

Pero el apocalipsis no es inevitable, hay otra manera de salir de la crisis, una manera que propugna la social democracia, no solo española, sino fundamentalmente francesa y hasta norteamericana. Tanto Françoise Hollande como Barack Obama, nada sospechosos de ser peligrosos bolcheviques han dejado claro que sin inversión productiva, sin ayuda del sector público al crecimiento, no se saldrá de la crisis. Necesitamos más Europa, más Estado, más control de los especuladores. Apostemos por el capital productivo y no por el especulativo.

Quiero ver madurar a mi hija, enfrentarse al gran reto de la Selectividad, elegir con ilusión una carrera universitaria y sentir la emoción que yo sentí el primer día que crucé el campus de la Universidad Autónoma de Madrid. El orgullo de haber logrado un sueño, la sensación de que me estaba labrando un futuro, un buen futuro en el que el esfuerzo recibiría una recompensa.

No quiero tener que verla partir en busca de una oportunidad camino de Alemania, Reino Unido o cualquier otro país que no esté sometido al dios mercado. Me niego a que tantos años de sacrificio, de mi abuelo que luchó en dos guerras y se jubiló con más años de cotización a la Seguridad Social que de vida, se vayan por el desagüe del Rescate. Me niego.

Colgando del precipicio

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Anoche, en los parquets de Washington solo se escuchaba un clamor: España va a ser intervenida. Las redacciones de la prensa española, televisión, radio, etc. dejaron un retén especial por si había que abrir los informativos de la mañana con la temida noticia.

Desde Europa, Mario Draghi, aseguraba que el Gobierno español no podía haber gestionado peor lo de Bankia, generando con su actuación un problema de dimensiones todavía no calculadas por su magnitud.

Los alemanes están aterrorizados por lo que supondría un rescate de España, un país con más de cuarenta y cinco millones de habitantes, no somos Grecia, ni Portugal, ni Irlanda, somos grandes, somos un dinosaurio que arrastraría en su caída a Italia, Francia y quién sabe si toda la Unión Europea.

En solo seis meses, Mariano Rajoy ha puesto de manifiesto su incapacidad y la de su Gobierno para ofrecer soluciones creíbles a Europa y a los temidos mercados. Ni ha generado confianza, ni ha calmado a los especuladores, ni ha generado empleo, ni ha puesto a España en la senda de la recuperación y el crecimiento, ni nada de nada.

No me vengan ahora con el rollo de la herencia recibida porque ya no cuela, señores de la caverna mediática:

Con Zapatero la prima de riesgo rondaba los 300 puntos básicos, con Mariano los 550.

Con Zapatero el paro rondaba los cuatro millones, con Mariano ya va por seis millones.

Con Zapatero la Unión Europea estaba tranquila y apoyaba las medias, impopulares, pero necesarias que se tomaban por el Gobierno socialista, con Mariano Europa tiembla porque las cuentas españolas están llenas de mentiras, mentiras populares, mentiras de sus Comunidades Autónomas, mentiras de Esperanza Aguirre en Madrid, de Fabra en Valencia, mentiras.

Lo que nos pasa hoy es muy sencillo: durante dos años, el Partido Popular se dedicó a tirar piedras contra la Moncloa con el único afán de desalojar de ella a Zapatero. Ya lo dijo Montoro muy clarito, “qué caiga España que ya la levantaremos nosotros”. Con lo que no había contado esta derecha tan cortoplacista y torpe que tenemos es que una vez dentro del Palacio de la Moncloa la lluvia fina de la intervención se colaría por los agujeros que sus piedras abrieron en el tejado.

No se puede sembrar dudas sobre la economía española durante dos años y luego pretender que los que han estado oyéndonos despotricar, se olviden inmediatamente de todo lo dicho para iniciar una nueva era de esplendor.

No se puede mentir en las cuentas, esconder facturas en los cajones de nuestras Comunidades Autónomas para dar la imagen de que el Partido Popular gestionaba muy bien sus territorios y el Psoe muy mal los suyos porque al final, tarde o temprano, hay que contabilizarlas y se nos ven las costuras.

No se puede prometer en campaña tres millones y medio de puestos de trabajo en un año, como hizo el desaparecido González Pons y luego ver como se van al paro, al desahucio, a la miseria y al hambre, millones de españoles.

Los españoles no nos merecemos este Gobierno mentiroso, torpe, que solo sirve para meterse en líos internacionales, Argentina, Bolivia, Marruecos, Inglaterra… No, me niego a resignarme a esa terrible frase: “disfruten lo votado”. Mintieron en campaña, mintieron en su programa electoral, mintieron y por eso los españoles no se merecen, no nos merecemos, esta cruz.

Hoy, como en 2004, queremos un gobierno que no nos mienta, nos merecemos un gobierno que no nos mienta.