
Cuando era pequeña siempre fui delegada de clase, miembro del Consejo Escolar, mi madre me llamaba su abogada de pleitos pobres porque allá donde había una injusticia estaba Marta para luchar contra ella…
Estudié derecho como no podía ser de otra forma, mientras que trabajaba para pagarme la carrera. Tuve a mi hija, cambié de pareja, de trabajo, de ciudad…
Con el paso de los años, encontré en el Partido Socialista Obrero Español la mejor manera de canalizar esa necesidad íntima de pelear por lo que es justo y allí milité desde 1999 hasta que el pedrosanchismo me expulsó (literalmente) por no comulgar con lo que Pedro Sánchez ha hecho de un partido centenario.
Soy Abogada, Técnico en Prevención, pero me gano la vida como directora comercial en el sector bucodental. He sido y pretendo volver a ser bloguera.
Siento pasión por el buceo y aunque lo acabo de descubrir, me he vuelto adicta al pádel, al senderismo y a la vida sana.
Hace dos años, por diversos motivos, decidí darle un cambio a mi vida: vivir junto al mar, porque eso es lo que me llena, cuidar mi salud mental acudiendo al psicólogo porque descubrí que no era tan feliz como aparentaba en mi Instagram y aprender a estar sola, sin sentirme sola.