Anuncios
Canal RSS

Archivo de la etiqueta: PSC

AL PSC SOLO LE IMPORTA LA “C”

Publicado en

Cartel-CiU-Espana-Cataluna-productiva_EDIIMA20130902_0148_13

INSISTO, AL PSC PARECE QUE SOLO LE IMPORTA LA “C”

Leo con estupor que mis “compañeros” del Partido Socialista Catalán han decidido acudir a las elecciones autonómicas del 21 de diciembre en coalición, o incluyendo en su lista, como número 3 en cada provincia (los del 3%), a los antiguos integrantes de la extinta Unió, cuyo más famoso representante fue Josep Antoni Duran i Lleida, aquel que aseguró que los trabajadores del campo andaluz estaban en la taberna gastándose el P.E.R. mientras que los payeses catalanes se deslomaban en los campos.

img-20171109-wa0007392921305.jpg

El número 3 de la lista del PSC por Barcelona será Ramón Espadaler que siendo miembro de Unión Democrática de Cataluña escribía barbaridades homófobas ante la posibilidad de que los homosexuales adoptaran, propuesta por el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero en su Ley de Matrimonio Igualitario que permitía casarse a personas del mismo sexo, como que “El debate no debe versar sobre la igualdad entre tradicionales y homosexuales, sino sobre la defensa de los derechos de los niños”. “Si hay que crear vínculos similares a la filiación biológica, debe haber un padre y una madre”.

Me cuesta entender qué tenemos en común los socialistas, socialdemócratas, de izquierda moderada, rositas, si me apuráis, con la derecha catalana, conservadora en las costumbres, católica, burguesa, liberal en lo económico y corrupta, profundamente corrupta. Solo se me ocurre una cosa, el catalanismo y eso me entristece profundamente.

Que el PSC lleva años en crisis es algo que no se puede negar, en las elecciones de 2012, con 3.135.764 votantes, los socialistas catalanes obtuvieron 523.333 votos (esto supone 47.028 votos menos que en 2010 pese a que la participación subió en 521.686 personas). En las elecciones de 2015, con 4.115.807 participantes (458.357 más que en las anteriores), el PSC obtuvo 522.299 votos. Luego el PSC no consigue atraer a las urnas a ni un solo votante más desde hace años pese a que la participación no ha dejado de crecer.

Que incluir en las listas del PSC  a integrantes de Unió (la derecha nacionalista, católica y conservadora catalana) deja libre el campo político a cualquier opción, no nacionalista de izquierda, un terreno, el del centro izquierda, el de la socialdemocracia, el de la izquierda cívica, europeísta, no nacionalista que, precisamente, debería ser el natural que ocupara el PSOE (o PSC), no se puede discutir.

Que es difícil explicar que los del NO ES NO a la derecha corrupta española que representa el PP (no olvidemos que los máximos seguidores de ese mantra del sanchismo fueron los socialistas catalanes, fundamentalmente Iceta), ahora se abracen a la derecha corrupta catalana, que representa Unió. No podemos olvidar que el PSC se saltó la disciplina de partido y conculcó una resolución del Comité Federal del PSOE, para no abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, precisamente con este argumento: “con la derecha corrupta, no”.

Y ahora, para colmo, desde el PSC se le ha pedido a Pedro Sánchez que no se deje ver mucho por Cataluña durante la campaña electoral de las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre. Ahora, aquel que era lo mejor para el PSOE, por el que merecía la pena romper todos los consensos entre Ferraz y Barcelona, entre el Comité Federal del PSOE y el Consell Nacional del PSC.

Me consta que en el PSC no son bien recibidas mis críticas, me consta porque ellos mismos se quejaron al editor de EL OBRERO de la línea editorial que fijaba como directora de esa publicación y de mis comentarios críticos sobre la indefinición de los socialistas catalanes ante el Procés en Twitter.

Me consta que en el PSOE de Pedro Sánchez tampoco son muy bien recibidas las críticas (ya me costaron un expediente y expulsión del partido durante un año por ello) y que el máximo apoyo, por no decir el único con cierto peso territorial de Sánchez, ahora mismo, es Miquel Iceta, el primer secretario de los socialistas catalanes.

Por todo lo cual, sé que me la estoy jugando con este artículo, pero hace mucho tiempo que los socialistas de toda España teníamos que haber puesto freno a la deriva soberanista de los socialistas catalanes, cuyos nefastos resultados en las elecciones generales (han pasado de los 25 diputados catalanes que consiguió Carme Chacón en la última legislatura de Zapatero, a los 7 que tenemos hoy en el Congreso de los Diputados) nos hacen muy difícil volver a gobernar este país.

El enorme espacio en el centro izquierda que ha ido dejando el PSC lo ha ocupado sin disimulo Ciudadanos, que nació en Cataluña como partido socialdemócrata y español, y que se hizo con todo el voto obrero del cinturón rojo. Un voto de gente que estaba contenta en Cataluña, contenta y agradecida por la oportunidad de tener allí un proyecto de vida, pero que seguía sintiéndose española. Españoles de Andalucía, o de Extremadura, o de Murcia, o de cualquiera de las dos Castillas. De gentes que veían con orgullo que sus hijos aprendieran en la escuela catalán, sin perder su castellano natal. Gentes que veían el soberanismo/independentismo como inquietudes de ricos, de burgueses, lejos de sus problemas reales para sacar adelante a su familia, pagar un piso y llenar la nevera cada semana.

Con el viaje a la derecha de Ciudadanos, no solo porque en su ideario haya abandonado la socialdemocracia y abrazado el liberalismo, sino porque hoy, su contundencia contra el independentismo catalán ha adelantado por la derecha al PP y le ha arrebatado unos cuantos cientos de miles de votos, un PSC que recordara que lo primero debería ser la S de socialista, sin olvidar que son el partido hermano del PSOE, que tiene una E de España por bandera, recuperaría respeto, coherencia, peso político en Cataluña y votos, votos que necesitamos como respirar.

Mucho he escuchado la matraca de que el PSC aglutina el voto dual, catalanista en las regionales y socialista en las generales, pero eso forma parte de un pasado que, desgraciadamente no volverá. Vivimos en un mundo de blancos y negros, de buenos y malos, de infantilismo político y de explicaciones sencillas para problemas complejos. No digo que esto sea bueno, todo lo contrario, un mundo sin matices solo beneficia a los radicales, pero es el mundo que nos ha tocado vivir y, o nos adaptamos a él, o desapareceremos.

¡Cataluña ya está siendo la tumba de Podemos, no permitamos que sea también la del Partido Socialista Obrero Español!

Anuncios

¿SE DEBEN DAR UN TIEMPO EL PSOE Y EL PSC O DIRECTAMENTE OPTAR POR EL DIVORCIO?

Publicado en

PSOEEL lunes 14 de noviembre, el Presidente de la Gestora del Partido Socialista Obrero Español y su máxima autoridad en estos momentos, y el Primer Secretario de los socialistas catalanes, el recién reelegido Miguel Iceta, se reunirán en Ferraz para debatir la relación que deben mantener ambas organizaciones después de lo sucedido en las últimas semanas.

Pese a que el Comité Federal del 23 de octubre dejara claro que la postura del Grupo Parlamentario Socialista, en el que el PSC está incluido, era decirle no a Rajoy en la primera votación y abstenerse en la segunda para evitar llevar al país a unas terceras elecciones en un año, pese a que los socialistas catalanes participaran con voz y voto tanto en el debate como en la posterior votación sobre la postura del PSOE, el PSC decidió reunir a su propio Consell Nacional y votar lo contrario a lo acordado por todos.

Esta falta grave de respeto a unos socios fraternales por parte del PSC, se escenificó con su voto negativo a Rajoy el 27 de octubre en el Congreso de los Diputados y marcó un punto de inflexión en las relaciones de dos organizaciones que llevan décadas trabajando codo con codo, en Cataluña y en el resto de España, pero que habían venido enfriándose desde que en febrero de 2013 el PSC rompiera la disciplina de voto socialista, por primera vez, para apoyar el derecho a decidir. Esta falta de solidaridad se repetiría meses después cuando el PSOE apoyó una moción de UPyD contra el derecho a decidir y el PSC se abstuvo.

En aquella ocasión, el Secretario General del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba advirtió de que se revisaría el protocolo de relaciones entre ambas organizaciones, pero todo se saldó con una multa de 600 euros a los diputados del PSC que rompieron la disciplina de voto socialista y el “asunto” catalán se pacificó mediante la declaración de Granada, donde todo el PSOE dejaba claro su proyecto de reforma constitucional para una España federal.

Todo hace presagiar que esta vez las cosas no quedarán nuevamente como si nada hubiese sucedido. Son ya demasiados desplantes del PSC al PSOE como para seguir considerando que existe entre ellos una relación fraternal, alguno podría llegar a decir que se ha convertido en fratricida en los últimos tiempos. Lo que nadie tiene claro es si habrá solo una separación temporal, dándose un tiempo para ver si entre ellos vuelve a renacer el amor, o se optará por un divorcio exprés lo menos traumático posible.

La coalición de partidos. Hay quien apuesta porque a partir de ahora, el PSOE y el PSC sigan presentándose coaligados a las elecciones, es decir, ni el PSOE presente candidato propio en Cataluña, ni el PSC uno distinto al socialista en las generales, pero separando completamente las organizaciones de manera que no haya delegados del PSC en el Comité Federal del PSOE, ni los militantes del PSC participen de la elección del Secretario General de los socialistas españoles.

Los defensores de esta solución arguyen que es la menos perjudicial ya que no dejaría al Grupo Parlamentario Socialista con menos diputados que Podemos, manteniendo los 7 diputados del PSC se mantiene el puesto de principal partido de la oposición y que es también la que más fácilmente puede revertirse. Si de aquí a un tiempo la sintonía entre ambas organizaciones vuelve a ser como siempre fue, la reincorporación del PSC a los órganos de dirección del PSOE sería relativamente sencilla.

La ruptura total de relaciones. Hay quien reclama la creación de un PSOE-C, una federación propia del PSOE en Cataluña que defendiera la solidaridad inter territorial y los postulados socialdemócratas sin la deriva catalanista del actual PSC. Los que defienden esta radical decisión creen que este es el mejor momento para llevarla a cabo, tanto por el escaso peso del PSC en el Grupo Parlamentario Socialista, apenas 7 diputados, de los 25 que llegó a tener, como por el despejado panorama electoral que tenemos por delante. Que no haya previsto que se celebren elecciones generales en mucho tiempo daría margen para consolidar esta nueva estructura territorial del PSOE en Cataluña. El punto débil de esta ruptura sería que con la marcha al grupo mixto de los 7 diputados del PSC, los socialistas quedarían con 77 diputados (si es que no se envía también al grupo mixto a algún díscolo, independiente o reincidente en la ruptura de la disciplina de partido más). Todavía por encima de Podemos, pero algo más débiles que con los 84 que se cuenta hoy.

Me atrevo a sugerir una tercera opción, o un complemento a la primera, que es abrir el Afiliado Directo a los residentes en Cataluña. El PSOE de Pedro Sánchez aprobó una figura consistente en que cualquier ciudadano español puede afiliarse directamente a Ferraz, en lugar de estar obligado a hacerlo en la agrupación correspondiente a su domicilio como venía siendo hasta la fecha. La página web que permite la afiliación directa está cerrada a quienes tengan domicilio en Cataluña. Esto es así por los acuerdos de no competencia electoral entre el PSC y el PSOE, pero si se revisan los mismos, una buena medida para devolver la igualdad entre españoles, también de cara a la militancia en el PSOE, es esta que aquí sugiero.

Se tome la decisión que se tome por parte de la Gestora, única legitimada para ello según lo acordado por el Comité Federal del 23 de octubre que le otorgaba las mismas atribuciones que a una Ejecutiva Federal, no será fácil, no será compartida unánimemente por toda la organización, no satisfará a las dos partes en conflicto y solo el tiempo dará y quitará razones sobre su idoneidad. Lo que nos quedará a los socialistas es acatar lo que sea que se decida, ayudar en la medida de nuestras posibilidades a minimizar los daños y tratar de construir PSOE fraternalmente de cara al futuro.

Pelear Catalunya

Publicado en

He de confesar que el domingo por la noche, presa de la desesperación que me produjo ver como el Partido Popular revalidaba su mayoría absoluta en Galicia pese a los recortes antisociales; y cómo la inestimable labor por la paz y la normalización de Patxi López al frente del Gobierno en Euskadi no era apreciada en absoluto por los votantes vascos, di por perdida también Catalunya.

He de confesar también, que durante dos días he estado sumida en el estupor de ver cómo la dirección Federal de nuestro Partido sacaba pecho por perder por la mínima Andalucía, donde olvidan que gobernamos gracias a Izquierda Unidad y por hacer malabares para gobernar en Asturias, pero como dice nuestra Vicesecretaria General que solo protestamos los de siempre, pues todo va bien y con un poco de reflexión, aquí paz y después Rubalcaba.

Pero se terminó, basta de lamentarse por todo lo que no somos y deberíamos ser, por todo lo que no hacemos y deberíamos hacer, por todo lo que no decimos y deberíamos decir. Ha llegado la hora de recordar aquella máxima de: “socialismo o muerte”. Ha llegado la hora de dejarnos la piel porque en Catalunya no se repita lo que ha sucedido en otros territorios.

Tenemos que hacerlo por la gente que sufre por las políticas antisociales de la derecha, da igual si es la derecha española del Partido Popular como si es la derecha catalana de Convergencia y Unión. Misma derecha, similares políticas, idénticas víctimas.

Tenemos que hacerlo por el futuro de España, un futuro que pasa porque Catalunya siga formando parte de ella, al igual que Euskadi. Y pasa por llegar a un acuerdo territorial federal que respete la identidad de cada parte pero que haga viable, solidario y justo, el todo.

Tenemos que hacerlo por Europa y por el Euro. Sin España, sin el impulso de la izquierda de nuestro país haciendo frente común con Hollande y su manera de entender la Unión Europea bajo el prisma del socialismo, de la defensa del Estado del Bienestar, de la justicia social, seguiremos sometidos al dictado de Alemania y los mercados.

Pero sobre todo, tenemos que hacerlo por nosotros mismos, por el Partido Socialista Obrero Español, por el Partido Socialista Catalán. Nuestro partido no puede seguir de derrota en derrota hasta la derrota final. Nuestro partido no puede consentir que la ciudadanía nos siga dando la espalda. Nuestro partido no puede seguir amparado por la excusa de la herencia recibida esperando que con el paso del tiempo los votantes repelidos por los recortes del PP se olviden que un día los traicionamos y vuelvan a confiar en nosotros.

Así que os adelanto que desde hoy y hasta el 25 de noviembre aparco mis reivindicaciones internas sin por ello renunciar ni un ápice a la renovación del Partido. Creo firmemente en que con esta dirección Federal no podremos afrontar los cambios orgánicos que los socialistas necesitamos para recuperar la credibilidad para con nosotros mismos, paso imprescindible para que los ciudadanos vuelvan a creer en nosotros.

Pero entiendo que ahora todas nuestras energías deben concentrarse en ayudar a los socialistas catalanes en su difícil objetivo de lograr el voto de los cabreados, de los desconfiados, de los desengañados, de los engatusados por Mas y la Estelada, en suma, de los nuestros. Soy una optimista patológica, ya me conocéis y por ello creo que SI, SE PUEDE.