En los últimos días hemos oído a Felipe González hablar de que nuestro partido, el Partido Socialista Obrero Español se presenta a las elecciones del 20 de noviembre con los brazos caídos, con una actitud de derrota anticipada.
Las encuestas nos son adversas, parece que el Partido Popular nos aventaja en 7 u 8 puntos y lo que pasó el 22 de mayo en España entera en las elecciones municipales y autonómicas no auguran nada bueno.
En los confidenciales de la derecha mediática se habla de luchas internas por el poder dentro de las distintas Federaciones, gente que quiere dejar a los suyos bien posicionados para el día después del desastre y que está más ocupada de sus miserias que de mantener el Gobierno con todo lo que nos jugamos si perdemos.
Pero lo que he visto hoy en Alcorcón no son brazos caídos, ni luchas internas. He visto el presente y el futuro de este Partido juntos e ilusionados. He visto a Tomás Gómez reafirmando los valores que siempre ha defendido, el ala izquierda del Psoe. Y he visto a Alfredo Pérez Rubalcaba ocurrente, con ganas de ganar, con ganas de tener ganas, con soluciones para los problemas y con un partido centenario detrás apoyándole.
Ha sido un mitín con muy buen rollo, Tomás Gómez bromeando sobre que aunque ahora en campaña al candidato le llamen Alfredo, para nosotros ha sido Rubalcaba de toda la vida. O con la anécdota de que un camarero de un bar cercano a Callao compara a Rubalcaba con Del Bosque, que cuando llegó al Madrid decían que era un entrenador de transición, que alguien de dentro no podría controlar el vestuario, pero luego fue el que ganó todos los títulos y además llevó a España a ganar el Mundial.
Luego Alfredo explicando que está agotado porque se ha pasado la semana llamando a maestros para que vayan a la huelga, lo que ha arrancado una carcajada a la concurrencia.
Pero también se han dicho cosas muy serias que no podemos peder de vista y que tenemos que consegir que lleguen a la sociedad española para que nos den un voto de confianza, aunque hayamos hecho cosas difíciles de entender.
Tomás ha destacado lo que peligroso que es que Rajoy quiere para España lo mismo que Esperanza Aguirre está haciendo en Madrid, recortes en la Sanidad, en la Educación Pública, privatización, manipulación de Telemadrid, amiguismo, etc.
Alfredo ha dejado claro que el Estado del Bienestar no se toca, que los socialistas fuimos los arquitectos que lo diseñamos hace 30 años y sabemos muy bien como adaptarlo a los nuevos tiempos sin perder protección.
¡Hay partido compañeros, porque tenemos Partido, arriba los brazos y a ganar!
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