Aún con la digestión pesada de los últimos fastos navideños retorno al quehacer diario con la sensación de estar inmersa en un absurdo proceso precongresual donde reina la más absoluta incongruencia.
Lo primero que me sorprende hasta el grado de indignarme es la capacidad de decir una cosa y la contraria que tienen algunos y así pueden decir yo no tuve que ver nada con las medidas antisociales que tomó Zapatero porque yo solo era un pobre vicepresidente y al mismo tiempo reivindicar yo estuve allí.
Lo segundo que llama la atención y que va parejo a lo anterior es la cara dura de aquellos que en el verano de 2010 acusaban a Tomás Gómez de que su único mérito era decir que no a Zapatero, de que querer democracia interna no iba a salirle gratis, ahora son los abanderados de la libertad y la participación de la militancia de base.
Otros que no hay quienes los entienda con aquellos que llevan clamando por una apertura del partido a las bases, por elegir al Secretario General en votación universal de todos los militantes, por más democracia interna, hagan manifiestos en contra del único Secretario General que desde el día de la debacle pidió un punto y aparte, Tomás Gómez.
En el colmo del equilibrismo hay quien apoya Mucho Psoe por hacer y Yo estuve allí, y si mañana sale un tercer manifiesto proclamando el advenimiento de Bono, pues se firma también porque lo importante es no perder el sitio en la fila para el reparto de la miseria que nos queda.
Sería muy de agradecer que los que se crean con capacidad y fuerzas para capitanear este Psoe que hace aguas den un paso al frente y podamos dejarnos de tapados, emboscados, manifiestos que dicen sin decir, expresidentes utilizados como arma arrojadiza y militantes que ni quitan ni ponen rey pero sirven a su señor.
También muchos militantes agradeceríamos de todo corazón al Grupo Prisa que se dedicara a arreglar su maltrecha cuenta de resultados y nos deje a los socialistas elegir sobre nuestro futuro sin darnos pistas sobre qué sería lo mejor para ellos que ya sabemos la voz de qué amo representan.
No me vengan más con el debate de las ideas que todos sabemos que según qué nombre pongamos el primero de la lista las ideas que se defenderán serán unas u otras que todos somos esclavos de nuestras biografías.
Y mientras aquí nos miramos de reojo, afilando los puñales, midiendo las fuerzas, contando los efectivos de uno y otro bando antes de decidirnos a empezar con las hostilidades en campo abierto, Mariano Rajoy configura un Gobierno vergonzante con ex consejeros de Lehman Brother, señoras que no veían el Jaguar que la Gurtel le había regalado a su marido aparcado en su garaje, Alcaldes que dejan la capital de España con una deuda superior a la de algunas Comunidades Autónomas…
Compañeros, vamos a partirnos la cara cuanto antes y el que gane, con las heridas aún frescas que se remangue y haga oposición porque lo que viene para los ciudadanos es muy duro y hace falta un Partido Socialista fuerte y unido enfrente de éstos vendidos a los mercados.
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