Corrían los años ochenta, fresca aún la democracia, los estudiantes de bachillerato decidimos hacer huelga al Ministro Maraval, del Gobierno de Felipe González, entre otras cosas por la gratuidad del B.U.P. y el C.O.U., mayor democracia en los Institutos, facilitar el acceso a la Universidad…
La Policía Nacional iba de marrón, pero sus agentes habían sido grises, aquella era la policía de Franco que entraba a caballo, látigo en mano en las Universidades para reprimir los movimientos estudiantiles en favor de la libertad, eso me contaba mi padre que era delegado de Químicas en la Complutense.
Durante los varios meses que duró el conflicto hubo enormes manifestaciones que terminaban en la Puerta del Ministerio de Educación, en la calle Alcalá. La más famosa de ellas, una de las últimas, saltó a los telediarios por las imágenes del Cojo Mantecas destrozando mobiliario urbano. Allí estaba yo, con mi amiga Fátima cuando bajaban los nacionales a caballo desde Sol, cuando disparaban con pelotas de goma, cuando un policía motorizado se vio acorralado y disparó al aire una bala que de rebote hirió a una chica…
Hoy viendo en el telediario las imágenes de la brutal represión a los estudiantes de Valencia, ya no solo del Instituto LLuis Vives, sino de toda la Comunidad, he revivido aquellos ochenta donde la democracia aún daba pasos tambaleantes. Más aun cuando oyes que el Jefe de policía denomina a los alumnos como el enemigo, ¡qué locura!
Tenía mis dudas sobre qué perseguía el PP de Valencia provocando estos incidentes que sin duda iban a tener un efecto contagio, pero parece claro que precisamente eso es lo que pretende. Ya hay alumnos manifestándose en Madrid y en otros lugares de España.
Igual el PP nacional pretende generar conflictos de este tipo que atraen la atención de los medios de comunicación, de las redes sociales y de la opinión pública en general y así distraernos de los recortes sangrantes a los derechos de los trabajadores que están realizando, como son la Reforma Laboral y como se espera que vengan después de las elecciones andaluzas.
No olvidemos que los chicos protestan por los recortes en la Educación Pública perpetrados por los Populares donde gobiernan, que para nuestra desgracia es casi toda España y que no piden más que tener una educación de calidad que les ayude el día de mañana a tener un futuro en este horizonte tan negro que trae la crisis y la recesión.
Nos esperan años muy difíciles en toda España, ¿en toda?, no, si los votantes de izquierda recordamos cuánto nos diferencia del PP y qué importante es tener un gobierno socialista, igual todavía hay esperanza para Andalucía.
¡Griñán, estamos contigo, compañero!
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