Cuando yo digo: quiero que el PSOE cambie sus procedimientos y los haga realmente democráticos, transparentes, participativos, respetuosos con el militante y demás cosas que ya estáis hartos de leerme y yo estoy harta de escribir, desde el oficialismo leen: “Rubalcaba dimisión” y así, en este diálogo para besugos llevamos ya 10 largos y agotadores meses.
Es imposible entenderse cuando nadie está dispuesto a escuchar al otro, cuando los prejuicios hacen un muro entre compañero que comparten mucho más de lo que quieren reconocer, cuando la alineación en uno u otro bando está por encima de los propios principios y valores, de las propias ideas y soluciones.
Voy a tratar de explicaros de qué abomino y huyo con un ejemplo práctico:
Mi agrupación, en torno a 500 afiliados tuvo que elegir 17 delegados para el Congreso Extraordinario de Madrid, también conocido como Congresillo porque prepara el Congreso Fderal, al que fueron junto con otros compañeros de las agrupaciones de la Comunidad de Madrid conformando un total de casi 1000 delegados por Madrid.
Ni que decir tiene que entre los 17 que fuimos de mi agrupación estaban el Secretario General, el de Organización, algún diputado regional, diputada nacional, la élite vamos. Y lo mismo sucedió en el resto de agrupaciones.
De los casi 1000 delegados al Congreso de Madrid, se eligieron 79 delegados al Congreso de Sevilla, no hace falta ser adivino para saber que la mayoría de ellos eran Secretarios Generales o de Organización, alcaldes, concejales y diputados autonómicos y nacionales. Y así en todas las Federaciones Regionales del Partido.
Por tanto, la mayoría de los 900 delegados al Congreso Federal de Sevilla eran cargos institucionales y orgánicos del Partido salvo contadas excepciones. Eso no es democracia representativa sino elitismo, aristocracia, elecciones por estirpes o como queráis denominarlo.
Por no hablar de que esos delegados no van mandatados por sus agrupaciones o territorios sino que son libres de ignorar para lo que realmente les han elegido sus compañeros y votar libremente en el Congreso lo que les plazca.
Algunos locos como yo creemos que lo mejor es que en cada Agrupación, todos y cada uno de sus militantes puedan votar directamente aquello que creen que es mejor para el Partido: los Secretarios Generales y el resto de sus ejecutivas y el programa que piensan defender y todas y cada una de las decisiones importantes que haya que tomar.
Porque algunos locos como yo creemos que es mucho más difícil que nos equivoquemos 200.000 militantes del PSOE que 900 Delegados en un Congreso. Es lo que tiene la democracia, que las decisiones se toman entre todos y así todos se sienten representados por la opción elegida mayoritariamente. O cuando menos no se sienten legitimados para cuestionarla tanto como cuando no han tenido nada que ver en el proceso decisorio.
En fin, sé que da igual lo que escriba porque los de siempre gritarán: desleal, enemiga del socialismo, esto lo haces porque quieres quitar a Rubalcaba para poner a………. rellenar con el nombre que gustéis porque los he leído de todos los colores pese a que jamás he hablado de nombres que solo me importan los procedimientos, las ideas…
Os confieso que empiezo a estar algo cansada, es agotador hablar con quien no escucha y está cerrado en una defensa numantina de algo que nadie está atacando, o al menos, yo no estoy atacando.
Aun así sigo intentando hacerme entender, ¿lo habré conseguido esta vez?
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