Todos los que leéis este blog con asiduidad, que no sois pocos, sabéis cuán crítica soy con la Ejecutiva Federal, por ser la de todos, pero también con todos aquellos comportamientos de los supuestos líderes de nuestro Partido en cualquier ámbito que nos perjudican al conjunto, porque recibir críticas a su gestión va con el cargo y porque no creo en más lealtad que la de la sinceridad y el valor. Hoy voy a dar un giro y por primera vez el objeto de estas líneas no van a ser los de arriba, sino los de abajo, una pequeña y muy escandalosa parte de la militancia que acostumbra a moverse por la red.
Aprovechando el día de la Comunidad de Madrid, nuestro periódico «referente», El País, se descolgó con una infumable encuesta sobre la intención de voto de los madrileños en las próximas elecciones autonómicas. La encuesta era infumable porque con tan solo 600 llamadas telefónicas en una Comunidad con 6 millones de votantes y con un porcentaje de respuestas NO SABE/NO CONTESTA del 50%, lanzaba un misil en la línea de flotación de nuestro Secretario General, Tomás Gómez con la clara intención de cobrarse viejas rencillas, no voy a entrar en eso ahora.
Inmediatamente, algunos de los nuestros, socialistas de Madrid, se lanzaron a pedir la dimisión de Tomás y a lanzar todo tipo de ataques contra él, argumentario de La Razón en mano, que causaban sonrojo a propios y extraños. Dije inmediatamente que no me creía la encuesta, por las razones técnicas que antes he comentado, porque conozco el electorado en Madrid por mis muchos años a pie de urna, porque faltan 2 años para las elecciones y porque la cocina del medio en cuestión no es ni mucho menos, neutral.
Al día siguiente, el CIS arrojó unos resultados muy poco esperanzadores para el PSOE, sobre todo, una vez metidos fogones, lo cocinado era que pese a que el PP baja 10 puntos, nosotros todavía no hemos tocado suelo. Al igual que el día anterior dije inmediatamente que no me creía la encuesta, no en vano, el que mayor voto directo tenía era nuestro Partido. También en este momento, algunos de los que el día antes defendían a Gómez con el argumento de que las encuestas son una foto fija y contra ellas ya había ganado Tomás varias veces, se lanzaron a pedir la dimisión de nuestro Secretario General Federal, Alfredo Pérez Rubalcaba, encuesta del CIS en mano.
Perdonadme que os diga, compañeros, que todo esto no es más que postureo socialista. Lo que un día no vale para Tomás, tampoco puede valer al otro para Alfredo y a sensu contrario, los que un día arrojáis las encuestas como piedras contra Tomás, no podéis al día siguiente esconder la mano contra Alfredo. Un poco de lealtad, de coherencia, de decencia y de sentido común es lo que os pido a todos.
Criticar todo aquello que consideréis equivocado de cualquier líder del Partido y alabar lo que os parezca acertado independientemente de quién lo diga. Sed capaces de ver las ideas, los principios y valores y no las personas que las encarnan y de esta manera, igual logramos sacar adelante este barco que lleva navegando 134 años y que merece un poco más de respeto por parte de unos y de otros.
Hace tiempo que siento fatiga de ver a los alineados a uno y otro lado de la frontera arrojarse la misma mierda, con el mismo entusiasmo y la misma cerrazón. Me da pereza comprobar cómo, antes de publicar una noticia o hacer un RT a algo interesante, se mira quién es el emisor y si no es de los «propios» se ignora. Este desfile de meritorios me ruboriza, no dudo de que yo me equivoque también y mucho, ni de que en ocasiones me puedan los afectos, pero ya os digo que hago propósito de la enmienda porque el enemigo está enfrente y se llama Partido Popular.
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