Ya se que en este país el fútbol es así y que levanta pasiones y que uno es más de su equipo de fútbol que de su partido político y que sale más gente a la calle porque España gane el Mundial que porque los chorizos gurtelinos se lo estén llevando muerto de nuestros impuestos, ya lo se.
Se también que esto lleva siendo así desde que el mundo es mundo y los hombres son dominados por la testosterona, pero en estos tiempos modernos, el twitter me ha descubierto nuevas y horripilantes variantes del ser humano forofo del fútbol.
Personas, de ambos sexos, que durante la semana son normales, qué digo normales, son gente culta, interesante, con sentido del humor, cuyos tweets leo con acusado deleite, llega la hora del partido de fútbol del equipo de sus amores y se transforman en australopitecus vulgaris.
Gente con una capacidad de crítica admirable, capaz de las más sesudas valoraciones políticas, escupiendo tópicos, maldiciendo árbitros, invocando a las confabulaciones judeo masónicas para culpar a cualquiera de la derrota de su equipo.
Compañeros socialistas que creen en el Estado de las autonomías y que se convierten en los mayores defensores del centralismo y la unidad de España en aras a librarse de la tiranía del Villarato.
Niñas y niños adorables, que militan en las Juventudes Socialistas y que defienden los valores más nobles de la sociedad clamando por la escisión de una parte de España, la de esos malvados catalanes que compran los árbitros del mundo mundial…
Lamento si alguno se da por aludido porque seguramente tendrá razones para ello. Vaya por delante que yo soy de la Real Sociedad y que en los partidos Madrid/ Barça tengo el corazón divido entre mi marido y mi hija, aunque me inclino ligeramente a favor de los culés, lo que no nubla mi entendimiento.
Queda un cuarto partido del Siglo, ¡que dios nos coja confesados y que gane el mejor!
Replica a Hope Cancelar la respuesta