En estos días que pasan tantas cosas relacionadas por la vida política española, ser del Psoe se está convirtiendo en una heroicidad. Pase lo que pase y comentes el tema que comentes siempre hay alguien que cuando se queda sin argumentos dice: «vosotros callaos que habéis perdido y toda la responsabilidad es vuestra».
No importa que tu estés argumentando que Izquierda Unida se comprometió pública y notoriamente a no posibilitar gobiernos del PP ni por activa, ni por pasiva y que eso exactamente es lo que han hecho en Extremadura. Siempre hay alguien que te espeta, los que perdisteis sois vosotros.
¿Qué tienen que ver los cojones con comer trigo? Eso es lo que yo me pregunto y no hallo respuesta salvo el rencor y la falta de argumentario.
Claro que el Partido Socialista ha perdido un millón y medio de votos y que en cada territorio tendremos que hacer nuestro examen de conciencia, acto de contrición y propósito de la enmienda. Pero de ahí a que eso redima de todos sus pecados presentes y futuros al resto de fuerzas políticas de España, va un abismo que yo no estoy dispuesta a salvar.
Esto me ha recordado a una etapa de mi vida bastante triste pero de la que aprendí muchísimo.
Al final de mi matrimonio engañé a mi primer marido con otro del que me enamoré perdidamente. Hice mis maletas y me fui de casa porque eso era lo más lógico. Meses después de muchos acontecimientos tremendos mi marido me pidió que volviera y yo cometí el error de creer que podríamos olvidar.
Durante esos meses daba igual de que habláramos, de quitar la mesa o de comprar un kilo de naranjas, si él no estaba de acuerdo con mi opinión me soltaba tu cállate que me pusiste los cuernos. Y así esta era la madre de todas las escusas, la madre de todas las coartadas.
Ni que decir tiene que esta reconciliación no duró más que unos meses, no se puede vivir con el rencor en una venganza permanente.
Del mismo modo ya adelanto, señores políticos de uno y otro color, las culpas del Partido Socialista por su mala gestión de la crisis o por su falta de contundencia en la lucha contra ella o de explicación de las medidas contra la misma no van a ser eternar. Las culpas políticas se redimen en las urnas y después de un tiempo en la oposición cada uno es juzgado por sus méritos y deméritos.
No abusen de la madre de todas las escusas que hoy todos tenemos nuestra cuota parte de culpa y si no se asume viene el votante y te castiga.
APOSTILLA: para los que me decís que escusa se escribe con x os remito al diccionario de la RAE. Escusa: 2. Provecho y ventaja que por especial condición y pacto disfrutan algunas personas según los estilos de los lugares. Es un recurso literario que me he permitido que para eso el blog es mío.
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