Durante la última semana, para etiquetar los tweets que hablaban sobre la reforma express de la Constitución perpetrada por mi partido, utilizaba el hashtag #sinvaselina.
Es una manera gráfica de explicitar como nos sentimos muchos militantes de base del Partido Socialista Obrero Español y me temo que la mayoría de nuestros votantes: forzados.
En una semana hemos conseguido dilapidar todo el efecto Rubalcaba. La mejora en intención de voto que anunciaban las encuestas recientes al nombramiento de Alfredo como candidato se ha esfumado. Estamos aún más lejos que antes y yo no entiendo por qué nos hemos disparado al pié.
Nuestros líderes regionales, los que a priori se opusieron a la limitación del déficit por ser un lastre para las políticas sociales y porque en manos de un más que probable gobierno del Partido Popular puede ser la excusa perfecta para recortar Sanidad o Educación, ahora dicen que no es tan malo.
Durante horas, Alfredo Pérez Rubalcaba ha explicado a Secretarios Generales, Diputados y Senadores, los entresijos (y digo yo que hasta las gallinejas) de esta reforma y del acuerdo entre Psoe y PP, al que solo ha querido adherirse UPN.
Qué es lo que les ha dicho Rubalcaba a nuestors líderes, no lo se, pero que ha sido un bálsamo de Fierabrás, se ha puesto de manifiesto en la única disidencia de Antonio Gutierrez en el Congreso y 2 Senadores del PSE en la Cámara Alta.
Nuestro Secretario General, Tomás Gómez ha destacado que se ha evitado la inclusión de cifras en la Constitución y que además se ha flexibilizado el techo en el texto acordado. Para él queda blindado el Estado del Bienestar con las mejoras pactadas por Rubalcaba.
Yo no dudo ni de la palabra, ni del buen criterio de nuestros representantes, pero agradecería mucho que esas explicaciones que Alfredo les ha dado a puerta cerrada nos las trasladaran, altas y claras, primero a la militancia y posteriormente a la ciudadanía.
Porque si nos empeñamos en salvar a la patria pero sin contar con la patria en una nueva forma de despotismo ilustrado, todo por los ciudadanos, pero sin contar con los ciudadanos, nos arriesgamos a quedarnos solos.
Igual si ponen en práctica la E de Explicar que caracteriza el nuevo hacer de Rubalcaba se nos pasa a la plebe esta sensación de que nos la han metido doblada y sin vaselina.
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