Hace un rato en twitter me he encontrado inmersa en una polémica con Antonio Naranjo (@antionioRNaranjo) a cuenta de un comentario que hice sobre las tres de la tarde: «me voy a comer y a echarme una reparadora siesta y como Scarlata O’Hara mañana, será otro día».
Cual es mi sorpresa cuando me encuentro que este señor con el que jamás he comido del mismo plato me espeta lo siguiente: «Qué bien vivís los esforzados defensores del pueblo llano: siesta y gimnasio un miércoles cualquiera»
Sin necesidad de justificarme pero sin ánimo tampoco de polemizar, le explico al sujeto que mi Convenio Colectivo recoge jornada de verano de 8 a 15 los meses de junio a septiembre y que a cambio hacemos más horas a la semana los meses de octubre a mayo.
Aquí entra al quite otra esforzada que hace méritos para que desde Génova le den un carguillo, Elena Mohino: «Jornada de verano un 28?de septiembre? Mooola! Así salimos de la crisis fijo! «
Yo decido tomármelo con sentido del humor y les contesto a ambos y al que quiera leerlo: «para @AntonioRNaranjolos rojos debíamos estar en campos de trabajos nada de convenios laborales ni EStatuto de los Trabajadores»
Aquí se destapa lo que realmente piensa este exponente de la derecha mediática española: «Esto no va de rojos, que me caen genial, sino de indolentes, perezosos e hipócritas, querida.» Y sigue: «Pero vamos, si no te da corte sestear y gym en nombre de la famélica legión, tú misma.»
En este punto ya me lo dejo de tomar con sentido del humor y me enfado de verdad: «yo soy indolente, perezosa e hipócrita por cumplir mi jornada laboral para ganarme el pan del q come mi hija???» Y añado: «pero qué corte pedazo de fascista me va a dar disfrutar de mi ocio cumplida mi jornada laboral? vergüenza de tertuliano»
Y él culmina con el odio visceral que todos estos sienten hacia los socialistas y hacia los sindicalistas: «Ademàs faltona.Veo que tampoco sabes qué es un fascista: con la de tiempo libre subvencionado que tienes, duerme menos y lee màs» Y termina con su declaración de intenciones lamiendo la mano que le alimenta: «Hay quienes pensamos que la derecha tiene fàcil los recortes con esa izquierda vaga, superficial y faltona».
Luego se enroca en una absurda defensa de su postura, tan rancia como falta de sentido común: «Lamento comunicaros que el ocio y la holgazanería tienen tanto que ver como ser progresista o izquierdoso«. Se pone ofensivo hacia mi y clasista: «Y no te distingo más con mi tiempo, que yo tengo que trabajar de verdad, cosas de la vida». Y nos hace una declaración de intenciones porque yo le he avisado que contaría este asunto aquí: «Pon ésta: hay quienes pensamos que el ocio, el dinero, las oportunidades y el trabajo deben estar bien distribuidos»
Esto que podría parecer una anécdota sin importancia de alguien que tiene una mala tarde, en realidad glosa lo que la derecha de este país siente realmente: los trabajadores no tenemos derecho a contratos de trabajo dignos, con buenas condiciones laborales y salariales, no debemos conciliar vida familiar y laboral.
A un «tertuliano» (no se si será periodista pero se gana la vida de tertulia en tertulia), le ofende que levantándome a las 6:30 de la mañana en Coslada, cogiendo el tren a las 7:10 para entrar a trabajar a las 8:00 en el centro de Madrid, cuando salga a las 15:00, llegue a casa a las 15:45 y coma me eche una siesta porque llevo todo el día con fiebre o porque me da la real gana, que también podría ser aunque no es el caso.
A este mismo «tertuliano» le parece fatal que mi Convenio recoja una jornada laboral reducida en los meses de verano y extendida en los de invierno porque se ve que los trabajadores no podemos disfrutar de nuestras familias, ni de nuestro tiempo de ocio. Ya sabemos que si gana el PP adiós liberados sindicales, adiós sindicatos, adiós indemnización por despido y adiós a cualquier cosa que iguale clases sociales.
A este mismo «tertuliano» le ofende que luego vaya al gimnasio, aquí si no te llamas Gil de Biedma y juegas al golf, no tienes derecho a cuidarte, hacer deporte es un lujo para pijos no para obreros.
PD ha sido tan ofensivo que media red se ha sentido insultada y mientras escribía esta entrada ha seguido la polémica, algunas con muy buen sentido del humor como @psacera: «Bueno chi@s con permiso de @AntonioRNaranjo me voy a disfrutar de la tarde con mis hijas @martuniki»
El señor Naranjo ha perdido definitivamente el juicio y la poca educación que le dieron sus padres y ha empezado a disparar con bala: «Hay insultos que ensalzan. Y a progresista les doy a estos perezosos como trescientas vueltas». Y otra perla: «Mire, ni un calvo ni una delegada ni un peter pan pueden ofenderme a mí. Cuando sean mayores»
Más mujeres se han sentido ofendidas como @nataliacera: «muy fuerte q pretendas decirnos q hacer con nuestro ocio, suena bastante fascistoide cuanto menos»
Incluso hay quien ha pretendido ofrecerle una salida honrosa como @viondi: «sinceramente te has pasado, tuviste un calentón. Si rectificas honrarías la profesión que desempeñas»
Pero Naranjo ya se había despeñado por la pendiente de la soberbia tan propia de estos fans de Esperanza Aguirre: «Venga chaval, que a leer no te puedo enseñar. Aquí se viene leído».
Se que todos perdemos en un momento dado los nervios. Yo soy muy visceral y suelo entrar en polémica sin medir mis palabras, aunque en mi descargo he decir que cuando me lo han hecho notar no me duelen prendas pedir disculpas, pero lo de estar tarde me ha parecido gravísimo. No podemos mirar hacia otro lado con estas conductas tan poco respetuosas con los derechos de los trabajadores, miedo me da imaginar cuando los amigos de éste lleguen a la Moncloa.
EDITO: Hemos entrado en la fase de las amenazas, a las 21:00 horas se descuelga con esto: «A ver si tengo tiempo yo y, frente a los insultos de la tal @martuniki, cuento de qué cuento vive, con datos. Te lo has ganado, listilla». Y con esto otro «Simplemente tú has mentido, insultado, manipulado y eso no se lo consiento a nadie. No hay acritud: se llama justicia»
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