Ayer, en el Instituto de Educación Secundaria (IES) de mi hija, el Ramiro de Maeztu de Madrid, se convocó una reunión abierta de la Junta Directiva del APA para tratar del conflicto generado por los brutales recortes del Gobierno popular de Esperanza Aguirre.
La dirección del centro dice que aunque tiene 9 profesores menos que el año pasado (que ya hubo recorte de plantilla con respecto al anterior) y dos cursos más (con el consiguiente aumento en el número de chavales), como el resto de la plantilla de docentes dan dos horas más, pues tiene más horas lectivas y tan contenta y encantada de la vida.
La dirección del centro también es consciente de que en el Ramiro de Maeztu los recortes han sido muchos menos que en otros centros y por tanto se aplica la máxima de virgencita, virgencita que me quede como estoy no quiere hacer mucho ruido.
Los padres allí reunidos, más de 100 (aunque hay 900 asociados en el IES), manifestamos casi unánimente nuestra clara opción por la Escuela Pública, defendimos la necesidad de no admitir recorte alguno en la educación de nuestros hijos, máxime cuando es un derecho constitucional y cuando el dinero que se quita de lo público se da graciosamente en deducciones fiscales para lo privado.
Tras escuchar muchas opiniones en este sentido y una en el sentido de demonizar a los malvados profesores que hacen huelga y ponen en peligro el expediente académico de nuestros vástagos procedimos a realizar una propuesta de votación:
1. Asumir el contenido de la declaración de la Federación de APAS Giner de los Ríos de la que la APA del IES Ramiro de Maeztu es asociada.
2. Apelar a la Comunidad de Madrid y a las asociaciones convocantes de acciones de protesta por los cambios introducidos a que negocien con prontitud la solución del conflicto generado por la negativas repercusiones que el mismo tiene sobre el normal desarrollo del curso escolar.
3. Solicitar la a Dirección del centro que, con independencia de la asignación lograda tras los ajustes de plantilla, demande la recuperación de la ratio alumnos/ profesor registrada en el curso pasado, resultado de la persistente solicitud de mejora en los años pasados. Solicitud para la que contará con el apoyo de la APA y sus socios.
Se votó a mano alzada y sin ningún voto en contra se aprobó por unanimidad. Y hasta aquí todo más o menos razonable.
Preguntada la directiva del APA qué pensaba hacer con esta declaración que habíamos apoyado masivamente los padres y madres asistentes, nos responden que ya vería, que se lo pensarían…
Ante el estupor general, les conminamos a que la eleve tanto a la dirección del centro como a la Conserjería de Educación de la Comunidad de Madrid a lo que nos responden que como no es una Asamblea, sino una junta abierta de la dirección del APA y no estaba en el orden del día ninguna votación, no puede comprometer la voluntad del APA.
CONCLUSION: si la dirección del centro va a decir amén a todo lo que diga Lucía Figar por miedo a represalias; si el APA va a mantenerse equidistante por miedo a la opinión de una parte de sus afiliados; si algunos padres están más preocupados porque sus hijos vuelvan a recibir clase sea en las condiciones que sea que de la calidad de la educación que reciben; si otros creen que los maestros no tienen derecho a huelga… ¡PAREN EL MUNDO QUE YO ME BAJO!
SOLUCION: los padres asistentes a la reunión nos pasamos unos a otros los correos electrónicos para luchar porque las cosas cambien a mejor. A partir de hoy parte de los chavales mayores de 16 años van a acampar en el centro, con sus padres y algunos de sus profesores. Todavía queda gente preocupada por el bien común antes que por su propio bien y esto me devuelve la fe en el ser humano y en el futuro.
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