El gobierno conservador, católico, de derechas y catalanista que maneja la Generalitat de Catalunya, está recortando el gasto sanitario de una manera tan feroz como insensata.
Convergencia i Unió, en su afán por deteriorar lo público para que acabe en manos privadas, utiliza la excusa de mal pagador del control del déficit para desmantelar la Sanidad pública.
Entre otras aberraciones, los despidos de personal y el cierre de instalaciones sanitarias está ocasionando que la lista de espera tienda al infinito y en casos como la lista de espera oncológica ya va por tres meses.
Tres meses en el caso de un cáncer suponen la diferencia entre vivir y morir. Es así, no hay nada de exagerado ni melodramático en mi afirmación. Tres meses una vez diagnosticada la enfermedad para someterse a una operación que extirpe el tumor y/o empezar un tratamiento con quimioterapia o radioterapia es una línea que reduce drásticamente tu esperanza de sobrevivir.
Esta es la realidad de la derecha en España, da igual si se llama Partido Popular o Convergencia i Unió porque los objetivos son los mismos y el camino que recorren parejo.
Deteriorar los servicios públicos, recortando sus ingresos, externalizando parte de los servicios, privatizando parcialmente la gestión que da beneficio y dejando que el sistema público cargue con lo más oneroso hasta que sea insostenible, alejando al ciudadano más desfavorecido del bienestar y condenándolo a la caridad.
Si no reaccionamos, si no decimos alto y claro: ¡Basta Ya! pronto tendremos que los pocos que pueden pagárselo disfrutarán de lo que hasta ahora disfrutábamos todos gracias a la solidaridad y el Estado del Bienestar.
Vengo insistiendo hace días, el 20 de noviembre nos jugamos un modo de vida que nos ha costado muchos sacrificios pero que aportan grandes beneficios a nuestra vida diaria.
Yo no quiero vivir en un país donde la gente muera en la puerta de un hospital porque no tiene recursos económicos para ser atendido.
Yo no quiero vivir en un país donde la escuela pública se convierta en un gueto donde vayan solo los que no pueden pagarse otra.
Yo no quiero vivir en un país donde los ciudadanos miren con miedo a la vejez porque no saben si tendrán un lugar digno donde ser atendidos sus últimos días.
Yo no quiero que el Partido Popular llegue a la Moncloa ¿y tú?
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