Cuando hace poco elegimos a Rubalcaba como Secretario General del Partido Socialista Obrero Español por el 51% de los votos de los delegados presentes en el Congreso de Sevilla todos pudimos oírle decir que no habría Rubalcabismo, que sería el líder de todos los socialistas, no solo de los que le habían elegido.
También le oímos decir que su prioridad era ayudar a los socialistas de Andalucía y Asturias a ganar sus respectivas elecciones autonómicas y que pondría en ello todo su empeño y toda la maquinaria del Partido.
Finalmente aseguró que no permitiría injerencias en las federaciones territoriales, que ahora tocaba trabajar, hacer oposición al Partido Popular y sumar, sumar apoyos de los que nos dieron la espalda en las últimas elecciones, nada más y nada menos que cuatro millones y pico de votantes de izquierdas.
Pues bien, ahora ha llegado la hora de demostrarlo, hay que seguir ese viejo refrán que dice que el movimiento se demuestra andando y el primer lugar en donde tiene que notarse es en el Congreso Regional de Madrid.
En el PSM tenemos un Secretario General que ha ganado tantos Congresos y Primarias que ya he perdido la cuenta. Que hace unas semanas encabezó una lista de delegados al Congreso de Sevilla que obtuvo el 55% de los apoyos (un 4% más del porcentaje con el que fue elegido Rubalcaba). Que ha vuelto a ganar en la mayoría de Agrupaciones recogiendo en torno al 60% de los apoyos.
En el PSM tenemos un Secretario General que es el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid y por tanto se enfrenta en el Pleno a Esperanza Aguirre cada jueves. Esto hace que salga en las noticias defendiendo la posición de los socialistas de Madrid en temas vitales como la Educación Pública, la Sanidad, etc.
En el PSM tenemos un Proyecto consolidado, moderno y valiente que ha sido referente en el Congreso de Sevilla. Las enmiendas que defendían mayor democracia interna, mayor participación de los militantes, más capacidad de decisión y de elección de los que hacemos partido cada día han sido propuestas por Madrid y recibidas con alborozo por la mayoría de los compañeros del resto de España.
Lo que no tenemos en el PSM es alguien que se oponga a Tomás Gómez. Parece que todo al que se lo han propuesto ha declinado amablemente, empezando por Valeriano Gómez y sin embargo se airean en prensa manifiestos en contra del Secretario General primero llamados en defensa de Rubalcaba, luego llamados en defensa de la alternativa, llenos de lugares comunes, mentiras y ofensas para la mayoría de los compañeros que apoyamos el proyecto actual.
Si hubiera realmente un líder regional, con carisma, con reconocimiento público y con el apoyo de la militancia, sería no solo justo, sino enriquecedor que ambos compitieran en el próximo Congreso Regional, el problema es que no hay tal y por eso asistimos al deprimente espectáculo de ver aparecer en prensa nombres de compañeros que inmediatamente niegan la mayor y declinan amablemente el honor de perder en Madrid.
Me encantaría que mañana Rubalcaba pusiera en práctica todo lo prometido y exigiera un poco de lealtad y coherencia en Madrid y así los socialistas madrileños podríamos dedicarnos a oponernos a la derecha de Esperanza Aguirre, aún más rancia y radical que la de Mariano Rajoy.
Porque vienen tiempos difíciles para los trabajadores, para los más desfavorecidos, ahora más que nunca es necesario que la única izquierda con alternativa de Gobierno nos dejemos de rencillas, rencores y pruritos personales, nos remanguemos la camisa y nos pongamos a remar, todos juntos, en la misma dirección, la única que puede llevarnos a buen puerto: hacer socialismo de nuevo.
PD: Ya podéis leer también mi colaboración semanal en Diario Progresista, OPOSICION RESPONSABLE
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