Hay que abrir el Partido a la sociedad. El Psoe es el Partido que más se parece a los españoles. Hemos escuchado el mensaje que nos han dado los votantes socialistas. Democracia interna. Transparencia, bla, bla, bla o como diría Mina: Parole, parole, parole…
Lo cierto y verdad es que cada vez que un no oficialista, no federalista, no rubalcabista, no aparatista o como queramos llamarlo, opina al respecto de cómo debería organizarse el Partido, apuesta por la opción un militante un voto, se manifiesta partidario de tal o cual candidato, etc., no faltan las voces que le afean que haga el trabajo sucio a la derecha, que los trapos sucios se lavan en casa, que existen cauces internos para debatir estas cuestiones…
Curiosamente, no sucede lo mismo cuando el que opina lo hace para alabar al Secretario General, para decir que es el único que ve como futuro del Psoe o cualquier otra fórmula imaginativa para recordarnos que ellos, los que mandan, están con él, el que manda.
Queremos un Partido moderno, con presencia en las redes sociales, en los medios, pero solo para la élite del Partido, para largarnos el mensaje 1.0 a través del medio 2.0 y nada más. Para las masas queremos las fórmulas de participación que propugnó Pablo Iglesias hace ya 133 años, debate interno, en las Agrupaciones, cuando los Secretarios Generales tengan a bien convocar Asambleas y con los temas, tiempos y palabras que ellos consideren más adecuados.
Esto que pretenden nuestros próceres es querer ponerle puertas al campo. Las relaciones en la red son horizontales, los usuarios valen en función del interés que despiertan con su actividad y no del cargo que ocupan, no en vano, nuestro Secretario General tiene un Klout de 71, nuestra Vicesecretaria General de 68 y yo, que soy la última mierda que cagó Mahoma, lo tengo de 65.
Con este momento de autobombo, lo que quiero poner de manifiesto es que nadie me va a impedir manifestar mis opiniones públicamente y compartirlas con compañeros, amigos, votantes, simpatizantes y hasta contrincantes, en la red, en mi Agrupación, en prensa o radio, en la calle, en los bares, en las manifestaciones, en los actos, en los mítines y hasta en sueños. Y menos con el chantaje emocional de que daño al Partido.
No compañeros, lo que daña al Partido es ver que nos estamos equivocando y seguir callados. Lo que daña al Partido es decirle al líder de turno que todo lo hace bien, que es el gran salvador del socialismo español, mientras nos hundimos irremediablemente entre la ira y el desprecio de los que antes nos votaban, nos querían, nos sentían como suyos. Lo que daña al Partido es estar agazapados entre la hierba esperando que se estrellen los de arriba para saltar sobre sus puestos cuando los cadáveres aún estén calientes.
Nunca el debate puede ser pernicioso. Nunca la libertad de expresión será una amenaza para un socialista. Libertad para ser libres. Libertad para expresarnos libremente. Libertad para que no nos gusten algunas cosas y no estemos dispuestos a tragar con ellas. Libertad, con mayúsculas y sin paliativos.
Mi colaboración en Diario Progresista: FALTA DE RESPETO http://www.diarioprogresista.es/falta-de-respeto-15080.htm
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