Yo hoy le contaba a un buen amigo que ya no me divierto, no me divierto haciendo lo que hago, fajándome en las redes sociales, metiéndome en todos los charcos, dando la cara por otros que viven cómodos en segunda línea de fuego, liderando lo que organizo y hasta lo que no tiene nada que ver conmigo pero me lo achacan también.
Yo no voy a dejar de ser socialista, ni de defender a mi Partido Socialista Obrero Español, por encima de todas las cosas, ni de apoyar a Tomás Góméz, que ahora más que nunca tiene que ganar Madrid en 2015. No voy a cerrar este blog que tanta paz interior me proporciona escribir, pero voy a levantar el pie del acelerador y a cambiar el rumbo porque ya no me divierto.
Yo entré en esto de lo 2.0 porque me pareció una forma maravillosa de compartir cosas con gente, que es lo que me gusta de la Política, compartir ideas, sentimientos, principios, valores y con ellos elaborar un proyecto que mejore el futuro. No entré aquí para que compañeros a los que tenía por amigos me insulten gravemente. No entré aquí para que cada palabra fuera mirada con lupa para ver si dice algo que no dice. O lo que es peor para que se me considere la voz de unos y otros, que yo solo hablo por mí misma, que bastante tengo.
Yo cuando tengo un recado que darle a alguien se lo doy a la cara, en público o en privado, pero siempre clarito, con nombres y apellidos. Mis intenciones son las que se ven, no hay más por detrás. Cuando algo me parece que está bien lo aplaudo y cuando algo me parece que está mal lo hago notar para que luego el que tenga la responsabilidad haga lo que le salga de sus partes nobles que para eso es el que manda.
Yo quiero escribir aquí de lo que me venga en gana, sin tener que medir si es políticamente correcto, si alguien le buscará segundas intenciones o si será adecuado para mi perfil político. ¿Pero qué coño perfil? si yo no soy político profesional, ni siquiera amateur, no valgo para decir una cosa pensando otra, para hacer lo que sea necesario en cada momento aunque no esté de acuerdo con ello, de anteponer el interés a los principios, por muy general que sea ese interés.
Yo quiero ser yo misma otra vez, con la que he convivido en armonía casi cuarenta años. Quiero saber quiénes son mis amigos y quiénes no. Quiero estar segura de que cuando alguien me sonríe, me besa o me hace un cumplido lo hace porque lo siente y no porque cree que yo puedo ayudarle a medrar, ay ilusos, que yo no pinto nada, nunca lo he pintado y mucho me temo que nunca lo pintaré.
Yo de lo único que estoy segura hoy es de que si te dije que estaba de tu parte es porque lo estoy, si te dije que contaras conmigo es que puedes contar conmigo, si te dije que me importabas es porque me importas, si te dije que estaría, estoy. En cambio, si te digo que paso de ti, es que paso de ti. Si te digo que no somos amigos es que no somos amigos. Si te digo que no me importa un pimiento lo que hagas o dejes de hacer es que no me importa. Así de fácil entiendo yo la vida, cuando digo SI quiero decir SI y cuando digo NO, quiero decir NO.
Yo no me divierto, pero voy a volver a divertirme, a dios pongo por testigo.
Replica a Alejandro Capuano Tomey Cancelar la respuesta