Tras unos días desayunándonos con el latrocino, la corrupción y la financiación ilegal del Partido Popular, el reparto de sobres entre sus altos cargos, cuentas en Suiza con millones de Euros, fiestas infantiles pagadas con sobornos y los papeles de Bárcenas, hoy aparecen las primeras encuestas electorales que marcan un desplome sin precedentes del PP.
Los ciudadanos, hartos de soportar el peso de la crisis, de ver recortados sus salarios, sus derechos laborales, de pagar más por la subida del IVA, de cobrar menos por la subida del IRPF, de ver como desaparecen sus pagas extras, como cierran sus centros de salud, como cobran por las medicinas o las prótesis que necesitan para vivir, de observar sus menguantes pensiones, o la falta de profesores para sus hijos, no toleran que los que nos piden sacrificios se estén haciendo de oro a nuestra costa.
Algunos de nosotros, acusados de desleales, malos socialistas, sectarios, antirubalcabistas y demás perlas, llevamos tiempo avisando de que algo así podría producirse y que el Partido Socialista no ha hecho sus deberes. El Congreso de Sevilla en el que resultó elegido Alfredo Pérez Rubalcaba como Secretario General aplazó el debate estatutario, la reforma profunda de nuestra organización, para una Conferencia de Organización que debía producirse a mediados del año pasado y que no va a producirse nunca.
El problema no es quítate Alfredo que ponemos a otro/a porque eso no solucionaría nada. El quid de la cuestión es renovar el Partido Socialista en sus estructuras, en sus procedimientos, en su manera de proceder internamente. Con unos métodos de elección democráticos y transparentes igual no tendíamos al pijo tecnócrata de Mulas al frente de la Fundación Ideas y nos habríamos ahorrado el espectáculo de la mamarracha de su mujer llevándose miles de euros que tanta falta nos hacen para formar a nuestras bases.
Ya os he hablado en otras ocasiones del Modelo de Partido que yo defiendo, se basa en la democracia, la participación, la transparencia, algo que la ciudadanía reclama y que nosotros no le estamos ofreciendo en estos momentos. Tenemos que acabar con el mantra de PP y PSOE son los mismo, se tapan los unos a los otros porque todos tienen cosas que ocultar, la corrupción es inherente a la política o todos los políticos son unos chorizos.
De la desafección ciudadana hacia la política solo hay unos beneficiados, y no, no son los magenta que hoy dan palmas con las orejas porque la intención de voto, sin elecciones a la vista, les resulta favorable, sino los «mercados», el capital, los ricos y poderosos que se forran desregularizando Europa y obligando a gobiernos democráticos a aceptar su tiranía. Hoy los trabajadores tenemos menos derechos, la sociedad civil menos mecanismos de control del dinero, las democracias europeas menos fuerza frente a los especuladores.
El Partido Socialista Obrero Español está atrapado entre los que creen que es pronto para que los ciudadanos vuelvan a confiar en nosotros porque hace poco más de un año que dejamos el poder tras tomar medidas que contradecían nuestro ideario, nuestros principios y valores, pero que con el paso de los meses se olvidaran y volverán a votarnos como opción de gobierno (sic) y los que están sentados esperando que este tsunami se lleve por delante a la actual dirección para ponerse ellos, en plan Montoro y su «dejar que los socialistas hundan España que ya vendremos nosotros a rescatarla»…
Alfredo, esto no tira, pero no tira no porque tu estés al frente, eso es lo de menos, no tira porque nos empeñamos en mantener unas estructuras decimonónicas en las que la militancia no pintamos nada y ¿si el Partido no cuenta con sus militantes, cómo va a creer la ciudadanía que contará con ellos? Porque nos queréis distraer con una pseudoconferencia on line en la que no estáis dispuestos a instaurar la máxima de 1 militante 1 voto para todos los cargos orgánicos. Porque mientras los militantes nos dejamos la piel en la calle, en mesas de firmas, poniendo la cara para que nos la partan, el Partido cuenta con 300 expertos externos para reformarse, 300 expertos entre los que estaba el listo de Mulas (sic). Porque no apartamos radicalmente de nosotros a aquellos que han sido pillados metiendo la mano, sino que barajamos amiguismos, tiempos y oportunidad política, lo que nos coloca, de cara a la opinión pública, en el mismo plano que el Partido Popular.
Alfredo, esto no tira y podría tirar, tendría que tirar porque este país no volverá a tener un verdadero Estado del Bienestar si los socialistas no volvemos a ser un referente para la sociedad, un modelo, un espejo en el que se miren los ciudadanos y sientan que están en buenas manos.
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