El año que viene se celebrarán las elecciones europeas, unas elecciones donde los países del sur de Europa, esos que desde los mercados, los ricos y poderosos, nos llaman PIGS Portugal, Italia, Grecia y Spain… Esos que estamos sufriendo los atroces recortes para sostener un sistema capitalista, inmoral e injusto que hace aguas.
Hasta ahora, las listas europeas eran un auténtico retiro dorado de viejas glorias, una cárcel de oro en la que encerrar a díscolos, molestos y beligerantes o un premio goloso por los servicios prestados. Hasta ahora, los votantes aprovechaban estas elecciones para votar con el corazón y no con la cabeza, para meter en las urnas ese voto que apetece pero que en aras al voto útil jamás se haría en unas generales. Hasta ahora.
Y digo hasta ahora, porque uno de los efectos colaterales de esta brutal crisis y su aprovechamiento por parte del capital, de las derechas, de los mercados, es la conciencia a la que hemos despertado todos los Europeos de que las políticas económicas, los recortes, lo que aprieta al ciudadano, viene directamente de Bruselas, cuando no de Berlín. Luego ya no queremos viejas glorias durmiendo el sueño de los justos en el Parlamento Europeo. No queremos eurodiputados que se vayan el viernes por la mañana con la maleta para fichar y huir al aeropuerto. No vamos a consentir que algunos que llevan toda la vida en política, sigan viviendo del cuento más allá de los Pirineos.
Ha llegado el tiempo de apostar por la Política, con mayúsculas, también en Europa, de la elaboración de unas listas potentes, cuajadas de grandes profesionales, de gentes de izquierda, comprometidas y trabajadoras de cualquier edad y de cualquier procedencia. No digo que debamos prescindir de todos aquellos que superen una edad, pero leer que Jaúregui, López Garrido o el propio Pepe Blanco andan buscando acomodo en los escasos puestos que darán derecho a ocupar un asiento en el Europarlmento porque aquí, en España, en la oposición, hace frío, me indigna.
El Partido Socialista Obrero Español ha salido de la Conferencia Política con una muy ligera pátina de cambio, de renovación, de limpieza, de transparencia, de participación. Una capa tan fina que puede ser borrada de un plumazo si cometemos la torpeza de presentar ante los más que escamados votantes una lista compuesta de dinosaurios macho como los que he nombrado en el párrafo anterior.
Queridos compañeros mandamases, querida Ejecutiva Federal, queridos secretarios y secretarias de Organización, querida Elena y querido Alfredo, no nos decepcionéis, no abuséis más de nuestra paciencia y de nuestro inmenso amor a las siglas y a lo que representan, no os atreváis a volver a dilapidar todo el esfuerzo, todo el trabajo y toda la generosidad que hemos puesto decenas de miles de nosotros en la Conferencia Política.
La primera prueba para demostrar que todo lo dicho en las últimas semanas es algo más que palabras, que no vamos de farol, que de verdad hemos comprendido el mensaje alto y claro que nos dieron cuatro millones de votantes el 20 de noviembre de 2011, no es fijar una fecha para las Primarias más o menos cercana, es, sin duda alguna, la elaboración de una lista para las elecciones europeas revolucionaria, valiente, ilusionante, justa, paritaria, socialista, progresista, de izquierdas, sin nombres que nos recuerden los viejos malos tiempos, sin malas caras, sin un pasado que pese como un lastre, con un futuro lleno de trabajo e ilusión.
Replica a Guillermo Cancelar la respuesta