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SOCIALISTA con mayúsculas 

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Hoy jueves, el diario EL PAÍS publicaba en portada: Madina y José Carlos Díez se perfilan claves en el futuro del PSOE. El diputado y el economista dirigirán las principales ponencias del próximo congreso del partido.

Preguntado José Carlos Díez, el economista, en el programa de Antonio Ferreras por lo que cobraría del PSOE por esta colaboración, la respuesta que ha dado debería ser la que cualquier socialista debería dar: “yo no voy a cobrar nada del Partido Socialista. Vengo de una familia humilde. Estudié en una Universidad pública de Madrid creada por el Partido Socialista. Pude hacerlo por las becas creadas por el Partido Socialista. Esta es mi manera de darles las gracias y devolverles el favor”

Os confesaré que me he emocionado cuando lo he leído y he pensado ¡Ojalá que algunos de los que van por ahí repartiendo carnés de verdaderos socialistas le escucharan con atención y aprendieran lo que significa ser y sentirse socialista! ¡Ojalá todos los que sí tienen carné del PSOE defendieran con el mismo orgullo el valioso legado que nuestro partido ha dejando en España, sobre todo desde el advenimiento de la democracia! ¡Ojalá!

A veces tienen que venir de fuera a recordarnos todo lo bueno que tenemos dentro de nuestra propia casa. A recordarnos que fue Felipe González, con Maravall de Ministro de Educación y Alfredo Pérez Rubalcaba como Secretario de Estado de Educación quien amplio la Educación Pública y gratuita hasta los 16 años. O que fue con José Luis Rodríguez Zapatero como Presidente del Gobierno cuando las becas alcanzaron cotas que hoy se antojan inalcanzables, facilitando así el acceso a los estudios universitarios a los hijos de los más desfavorecidos.

Hoy, que muchos de nuestros jóvenes tienen que abandonar los estudios porque los gobiernos del Partido han aprovechado Bolonia, la crisis y la poca vergüenza que tienen, para cuadruplicar el precio de las matrículas universitarias, al mismo tiempo que reducían las becas, en cuantía y en número, dificultando las condiciones de acceso a las mismas, hoy insisto, es de agradecer que alguien que aprovechó las oportunidades que los socialistas le dimos para estudiar, se acuerde de ello y nos lo reconozca.

Tengo claro que el agua pasada no mueve molino, pero también sé que una organización que se olvida de su pasado, que no defiende su legado, que no recuerda cómo contribuyó a que en este país las cosas cambiaran sustancialmente para muchos que llevaban décadas condenados al silencio, a la pobreza, a la incultura y a la explotación, es una organización condenada a desaparecer.

Porque a estos 137 años de orgullosa historia socialista han de venir algunos centenares más, hoy, ayer, mañana y siempre, orgullo PSOE.

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¿QUÉ HAS HECHO CON EL PSOE, PEDRO?

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Anteayer, a la compañera Soraya Rodríguez la insultaron e increparon, obligándola de mala manera a abandonar su Agrupación de Valladolid, precisamente por salir en defensa de Patxi López, al que estaban dedicando palabras gruesas, como traidor, por haber anunciado su intención de presentarse a la elección de Secretario General del PSOE. Y por defender la actuación del Grupo Parlamentario Socialista, haciendo una oposición contundente pero útil, al Partido Popular.

Basta con darse una vuelta por las redes sociales hoy para observar como los más acérrimos seguidores de Pedro Sánchez lanzan insultos, amenazas y todo tipo de barbaridades sobre el propio Patxi López, al que consideran un traidor al sanchismo y un títere de los malvados barones, solo por haber manifestado su voluntad de concurrir a las primarias del Partido Socialista. Y como despotrican contra la Gestora, los Secretarios Generales que la apoya y, sobre todo, Susana Díaz.

He participado en muchas primarias y congresos desde que me afilié al PSOE en el año 98, empezando por las que enfrentaron a Borrell y Almunia, las primeras de los socialistas españoles y siguiendo por las de Moran contra Leguina, o Tomás Gómez contra Trinidad Jiménez, el Congreso en el que salió elegido Zapatero frente a Bono, el de Rubalcaba contra Carme Chacón y, por supuesto, el del propio Sánchez frente a Madina y nunca, nunca, nunca, había visto lo que está pasando en los últimos meses.

No diré que no hay momentos de tensión en unas primarias porque mentiría, de hecho, algunas como las que vivimos en Madrid entre Trinidad Jiménez y Tomás Gómez, con Moncloa, Ferraz y Callao utilizando todos los resortes del poder para tratar de que fuera su elegido el ganador, fueron muy duras, con mucha tensión y, en algunos casos, dejaron cicatrices de por vida, pero nunca, ni en aquel momento vi que se impidiera hablar a un compañero o compañera en una Casa del Pueblo, que se le abucheara, insultara o amenazara, hasta el punto de obligarle a abandonar la que es la casa de todo socialista, su agrupación como ocurrió ayer con Soraya.

Tampoco había visto nunca a “compañeros” apostados a la entrada de un Comité Federal para tratar de amedrentar a sus miembros antes de una votación. Ni llamar fascista a un héroe del socialismo y de la lucha por la libertad y la democracia en España, como es el compañero Eduardo Madina, víctima de la banda terrorista ETA. Ni zarandear a compañeros trabajadores de Ferraz al grito de golpistas. Ni amenazar con darse de baja en el partido si no es el líder mesiánico el elegido para dirigir los designios de nuestra centenaria organización.

He tenido Secretarios Generales a los que he adorado, como Felipe, a los que he aprendido a querer, como Zapatero, a los que he combatido y admirado, a partes iguales, como Rubalcaba, los que me han parecido nefastos, como Almunia y los que sabía que no traerían nada nuevo al PSOE, como Sánchez, fundamentalmente porque nos conocemos hace décadas y su trayectoria es claramente definitoria del personaje. En fin, que he tenido de todo al frente del PSOE, pero nunca, nunca, nunca, me he planteado darme de baja, romper el carné, devolver las cuotas o como quiera que decidan estos investidos de justa indignación.

Es más, cuando Sánchez y Luena decidieron echarme de mi casa, de mi partido, del Partido Socialista Obrero Español, me defendí legalmente durante un año, recurrí a la Comisión de Ética y Garantías Federal y gané que se revocara mi expulsión, porque para mí, militar en el PSOE es una forma de vida. Si no me gusta la dirección Federal o Regional de turno, sigo trabajando por mis principios y valores y procuro que, en el siguiente proceso congresual, los que venzan me resulten más atractivos intelectual o políticamente hablando. Jamás me iría porque no me gusta la cara que lleva el cartel, solo abandonaría mi militancia si mi partido perdiera sus principios y valores, las señas de identidad que nos han hecho grandes durante 137 años de historia y eso, compañeros y compañeras, se me antoja un imposible porque la mayoría de los militantes del PSOE son socialistas hasta la médula, aunque algunos hayan sido inoculados por el virus del populismo sanchista, confío en que pronto pasará.

Ahora parece que también presentará su candidatura Pedro Sánchez. Es lógico, si obtener, en diciembre de 2015, tan solo 90 diputados fue algo histórico, para él y repetir el peor resultado desde el advenimiento de la democracia del PSOE, en junio de 2016, con 85, no le hizo plantearse dimitir, sino que se sintió con renovadas fuerzas de ser la única voz del PSOE, no veo por qué no va a volver a intentarlo ahora, todo es susceptible de empeorar.

En cualquier caso, como ni Patxi, ni Pedro me parecen buena opción para liderar el Partido Socialista Obrero Español, en estos momentos, escucharé atentamente qué tienen que proponerle a la militancia mientras espero pacientemente que sigan postulándose más compañeros y compañeras a ver si alguno me convence de que es la persona idónea para que le de mi aval y mi voto.

EL PRIMERO QUE SE ANIMA ES PATXI LÓPEZ

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patxi

Víctor Lena (EFE)/ATLAS

 

Como ya os comentaba hace unos días, el año 2017 iba a ser muy entretenido en el Partido Socialista Obrero Español porque es año congresual, además del preceptivo Congreso Federal Ordinario, también se celebrarán los Congresos Regionales y Provinciales. Y nada más conocerse la tan esperada fecha de celebración del cónclave socialista, 18 de junio, el primero que se ha animado a salir a la pista de baile ha sido el compañero Patxi López.

Para ser honesta, y sabéis que siempre trato de serlo con vosotros, no conozco a Patxi López en persona, ni siquiera hemos charlado por Twitter, que no es muy dado a la interacción con compañeros, por lo que la imagen que tengo de él es la que él mismo ha dado a lo largo de su trayectoria política, fundamentalmente de su etapa de Lehendakari y recientemente como Presidente del Congreso e incondicional de Pedro Sánchez.

Como Lehendakari, me alegré de que aceptara los votos del PP para sacar de las instituciones vascas a los amigos de los etarras y a los equidistantes que miraban para otro lado ante la violencia y que fuera estando él en la presidencia del País Vasco, con Rubalcaba como Ministro del Interior y con Zapatero como Presidente del Gobierno de España, cuando se terminara con ETA definitivamente. Eso es algo que nadie podrá negarle nunca.

Como Presidente del Congreso, creo recordar que ya lo he escrito por aquí, me pareció que no estuvo a la altura del cargo, que tomó decisiones partidarias como dejar que Pedro Sánchez interviniera con su discurso solicitando el voto favorable a la investidura una tarde y las réplicas al día siguiente, o que estirara los plazos como más interesaba al candidato socialista o que se le subieran a las barbas todos los portavoces, sobre todo Pablo I con su cal viva, pero hay que reconocer que no es un puesto fácil y que Sus Señorías no hicieron por facilitarle la labor.

Como incondicional de Pedro Sánchez, discrepo con él en todas y cada una de las decisiones tomadas en los últimos doce meses, la de no dimitir la noche del 20 de diciembre, la de aceptar el encargo del rey de formar gobierno, la del gili pacto con Ciudadanos, la repetición de elecciones, el acercamiento al populismo, el intento de pacto con los separatistas en contra de lo acordado en el Comité Federal y, la más sangrante de todas, el Comité Federal de la ignominiosa urna detrás de una cortina para intentar blindarse con Sánchez, celebrando un Congreso Exprés.

Me sorprendió que se abstuviera en la investidura de Rajoy, como acordó el Comité Federal, en lugar de votar no, en conciencia y atenerse a las circunstancias o, en último caso, dimitir como lo hizo Pedro Sánchez, para no tener acatar una decisión colectiva con la que no estaba de acuerdo, pero al mismo tiempo, no ser desleal con las normas y procedimientos de su Partido.

Me sorprende aún más que ahora, diga que fue un error abstenerse porque, o fue hipócrita antes o lo es ahora, máxime cuando la oposición del PSOE en el Congreso está consiguiendo mejoras como el SMI, la paralización de las revalidas, el incremento del techo del gasto de las Comunidades Autónomas, que el Gobierno del PP tenga que asumir parte de la financiación de la Dependencia, etc, que de haberse repetido las elecciones el 18 de diciembre, no existirían.

Me sorprende que pretenda capitalizar el no es no de Sánchez, barco del que se bajó cuando vio la primera vía de agua y no me extraña el cabreo de los que se quedaron en el naufragio, aunque resulta aterrador ver las lindezas que le están dedicando a López los más acérrimos de Sánchez. Del mismo modo que me sorprende que pretenda pilotar un giro a la izquierda del PSOE quien no dudó de gobernar con el apoyo del PP cuando le fue útily siempre se caracterizó por ser un hombre moderado y dialogante.

Si todo lo anterior no fuera suficiente para dejar claro que Patxi López no es mi candidato ideal ni por asomo, baste decir que su padrino es Rodolfo Ares y sus fontaneros (entiéndase estos como hombres conocedores del procedimiento interno, de los equilibrios de poder, de los juegos de mesa camilla dentro de la organización) Oscar López, César Luena y Rafael Simancas.

Oscar López con el que yo tenía buena amistad, pero que ante pregunta de Eshter Palomera sobre mi Expediente Disciplinario dijo no conocer el tema (sic) y no se molestó en contestarme un Whatsapp en el que yo me ofrecí a explicárselo. César Luena que me echó del partido en el que llevaba militando bastantes más años que él, tratando de hacer coincidir la fecha en que me comunicaran la apertura del expediente con el día de mi boda, una vileza que define claramente al personaje. Y Rafael Simancas, que después de lo sucedido en Madrid el 11 de febrero de 2015, podéis estar seguros de que será difícil que un socialista madrileño se sienta cómodo compartiendo nada con él.

Pero tranquilos, aún falta mucho para que tengamos que elegir a quien queremos como Secretario General del PSOE, se presentarán más candidatos y candidatas, unos nos gustarán, otros nada en absoluto, pero todos son compañeros que merecen nuestro respeto, aunque solo sea por cariño a las siglas a las que todos representamos por lo que mejor avalar, animar, arropar, apoyar y votar al que nos guste y no hacer leña del que no.

EL AÑO DEL PSOE

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PSOE

Ya estamos en 2017, parecía que no terminaría nunca este esperpéntico 2016 en el que nos hemos enfrentado a una investidura fallida del socialista Pedro Sánchez, que lo intentó pese a tener tan solo 90 diputados en diciembre, tras darse mus el popular Rajoy frente al Rey Felipe VI, se aferró al sillón de Ferraz cuando fracasó, volvió presentarse y a perder en junio dejando al PSOE con unos misérrimos 84 diputados y tuvo que ser forzado a dimitir tras pretender amañar un Congreso Exprés para blindarse al frente del Partido Socialista Obrero Español.

Hemos visto a Podemos anunciar un sorpasso al PSOE que jamás llegó, fagocitar a la Izquierda Unida de las purgas de Garzón, presentarse a las elecciones como el partido de la gente y aún así, perder un millón y pico de votos de diciembre a junio, para quedar convertido en la nada de la oposición parlamentaria, tras ocupar los socialistas su papel de oposición dura pero constructiva al PP de Rajoy con tan solo 137 diputados.

Hemos visto a Ciudadanos malgastar sus 40 diputados obtenidos en diciembre con un gili pacto de Rivera con Pedro Sánchez, que no servía para nada y que no fue entendido ni por los votantes de derechas, ni por los de izquierdas, que le supuso perder 8 diputados unos meses después y quedar convertido en un convidado de piedra en esta legislatura de rearme del bipartidismo.

Y lo que es peor, hemos visto al PP dejar que todos los demás se equivocaran y hundieran sin mover un músculo, cómodos en su año de gobierno en funciones, sin dar explicaciones a nadie y confiando en que cuanto peor le fuera a España, mejor les iría a ellos si se repetían las elecciones, como así fue. Si los socialistas no les hubiéramos obligado a arrancar la legislatura con nuestra abstención, el PP habría llevado a los españoles a las urnas, una tercera vez en un año, solo para consolidar una mayoría cómoda desde la que gobernar sin hablar con nadie.

Pero ahora ya estamos en 2017 y este va a ser el año del Partido Socialista Obrero Español, el año en que nos enfrentaremos a un Congreso Federal Ordinario de ideas, de propuestas, de principios y valores, donde será más importante el qué y el cómo, que el quién. En el que todos y cada uno de los militantes trabajaremos en la elaboración de una buena Ponencia Marco donde delimitemos nuestro modelo territorial y de financiación de las Comunidades Autónomas, donde fijemos cómo tiene que ser la fiscalidad en todo el territorio español para que sea más justo, más solidario, más progresivo y social, donde nos posicionemos sobre el papel de la socialdemocracia en Europa y en España, los nuevos retos que debemos ponernos para salir de este letargo en el que hemos caído hace tiempo.

Este 2017 va a ser el año del Partido Socialista Obrero Español porque estamos aprendiendo de nuestros errores pasados y eso nos ayudará a enfrentar el presente y el futuro con mejores herramientas. Nos hemos dado cuenta de que el PSOE, sus 137 años de historia, los hombres y mujeres valientes que lo dieron todo, incluida su vida, por esta gran organización, no merecen que nosotros dilapidemos su legados en interminables luchas de egos, de poder interno, de familias o mesas camillas.

Sabemos que juntos, la familia socialista, somos invencibles, podemos cambiar el mundo como de hecho cambiamos España en los 80 mejorando la vida de la gente como lo hicimos al universalizar las pensiones, reconociendo derecho a ellas a quienes habían sido olvidados por la historia, universalizando la sanidad o la educación pública… y volvimos a cambiarla en 2004, cuando aprobamos leyes que les permitían vivir en libertad e igualdad: matrimonios del mismo sexo, aborto legal, divorcio exprés, Dependencia, Memoria Histórica…

Los socialistas conseguimos que España entrara en la CEE que luego fue la Unión Europea, y ese proyecto común, con todos sus defectos, nos ha ayudado a sacar a nuestro país del retraso que 40 años de ostracismo franquista nos dejó. Los Fondos de Cohesión Europea han servido para luchar contra la brecha que existe entre el mundo rural y urbano, para cohesionar España, vertebrarla, para mitigar las desigualdades norte/sur, hombres/mujeres, mayores/jóvenes… pero queda muchísmo por hacer y solo nosotros podemos hacerlo, porque solo nosotros, los socialistas, creemos en ello.

Ahora nos falta recordar quiénes somos, de dónde venimos, cuáles son nuestros logros, nuestro currículo para presentarnos ante los ciudadanos y, lo que es más importante, qué queremos ser en este presente trepidante y en el futuro que ya está aquí, qué les vamos a ofrecer a nuestros votantes para que vuelvan a confiar en los socialistas como proyecto colectivo de país. Ese es el gran reto de 2017 para el PSOE y para todos y cada uno de sus militantes. Habrá Congreso Federal Ordinario y será un congreso histórico a partir del cual, todo irá mejor. ¡Ánimo compañeros, ánimo compañeras, a trabajar y a volver a ganar!

GANAS DE POLÍTICA CON P MAYÚSCULA

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cropped-nostalgia.jpgGANAS DE POLÍTICA CON P MAYÚSCULA

Hoy, 20 de diciembre, me ha dado por hacer balance del año, pensando que ya están aquí las Navidades y tocará hacer una lista de buenos propósitos de cara al 2017. Siendo socialista comprenderéis que el 2016 nos da para una tesis doctoral de todo lo que no debe hacer una formación política, con 137 años de historia, con vocación de mayorías y que aspira a ser una opción seria de gobierno, pero voy a hacer balance de mí año, en el que el PSOE tiene mucho peso, pero no es el único en mi coraconcito.

Este 2016 que nos hemos pasado en campaña, precampaña o pos campaña, que de todo ha habido, ha sido un año de eslóganes, de mítines, de actos, de espectáculos televisivos o televisados, de frases huecas, de palabras altisonantes, de mucho populismo y aún más demagogia, de mentiras, de imposturas y de eso que ahora se llama la pos verdad y que no es más que repetir algo falso tantas veces como sea necesario para que la gente se convenza de que es la realidad aunque tenga pruebas objetivas de su falsedad.

Este 2016, aquellos que han pretendido pararse a reflexionar, combatir las mentiras con datos, hablar de hechos en lugar de promesas, tratar de contrastar lo dicho con lo hecho anteriormente, proponer un diálogo verdadero y no solo de firmas bajo tapices o en ruedas de prensa sobre ministrables, aquellos que, en suma, han tratado de nadar contra la corriente de unicornios rosas, se han encontrado solos, predicando en el desierto.

Si hay algo que ha caracterizado este annus horribilis que por fin termina han sido los linchamientos públicos, bien en televisión, bien en la prensa clásica o digital, bien en las redes sociales, pero linchamientos todos. Basta que alguien sea señalado por pensar diferente, dentro de una colectividad, para que sea fruto de ataque, insulto, persecución, falta absoluta de respeto… Basta que cualquier medio digital, sin contrastar la información, sin prueba alguna de la veracidad de lo que publican lance a alguien a los leones, para que se monte la orgía de sangre y vísceras que tanto entretiene al pueblo y distrae de sus verdaderos problemas y, los causantes de los mismos.

Desde luego, en este 2016 corren malos tiempos para los que piensan que no todo es blanco y negro, o rojo y azul, por aquello del símil político, para los que gustan de matizar, de encontrar la centralidad, para los que opinan que “la gente, la militancia, el votante…” es algo heterogéneo, que no puede arrogarse ningún partido o líder político sin caer en el totalitarismo, que en todos los colectivos hay gente que se siente atraída por una parte del ideario pero que pone en duda la validez de otra parte, y que eso es legítimo y enriquecedor.

Acabo el año 2016 con ganas de POLÍTICA, así, en mayúsculas, de la política que cambia para bien la vida de las personas, de la política que consigue que todos seamos más libres y más iguales, de la política que piensa en el futuro de nuestros ríos y mares, de nuestros bosques, de nuestras reservas naturales, de la política que ayuda a cohesionar territorios y a rellenar la brecha entre hombres y mujeres, entre el mundo rural y el mundo urbano, entre la España del norte y la del sur, esa política.

Tengo muchas esperanzas puestas en el año 2017. En lo laboral proyectos ilusionantes a los que he dedicado muchas horas y mucho esfuerzo, que arrancan al fin, ¡cruzad los dedos y deseadnos suerte! En lo personal, superados unos problemillas de salud que me han amargado últimamente, todo está en su sitio y así debe seguir. Y en lo político, ¡ay! En lo político, año de Congreso Federal Ordinario del PSOE y a continuación, Congreso Regional Ordinario de los socialistas de Madrid ¿se puede pedir más?

ESPERANZA AGUIRRE VIVE EN LA INDIGENCIA

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Meme de @alvaro_sobrino

Esta semana, a raíz del morrazo que le echó la vice presidenta del Gobierno, aparcando su coche oficial en el carril bus de la Gran Vía, recién abierta al tráfico tras su peatonalización parcial con motivo de las Navidades, para entrar a comprar en el Primark Esperanza Aguirre ha vuelto a hacer de las suyas. Soraya disimuló diciendo que solo había estado unos minutos y que había dado orden a la escolta de que dieran vueltas a la manzana, pero lo cierto es que el coche oficial estuvo parado en el carril bus durante un cuarto de hora para que la vice hiciera sus compras cómodamente.

Pero volviendo al tema de Esperanza que me tiene anonadada. Ya hace años, allá por el 2006, la ínclita ex Presidenta de la Comunidad de Madrid, entonces en el cargo, afirmó en una biografía que no llegaba a fin de mes, textualmente escribió: “No tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego!”

Que la Presidenta de una Comunidad Autónoma, ganando 8.395,24€ al mes, afirmara que no llegaba a fin de mes fue un insulto a la inteligencia y una falta de respeto a los millones de españoles que soportaban el paro, la precariedad, los bajos salarios o las pensiones ridículas. Por si no fuera suficiente con su pingüe salario y sin intención de meterme en honduras hay que recordar que Esperanza Aguirre es la Condesa consorte de Murillo, vive en un palacete y su marido amasa una importante fortuna.

Ayer, y para demostrar aquel refrán que dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, Aguirre, al ser preguntada sobre la opinión que le merecía que Soraya Sáenz de Santamaría aparcara su coche oficial en el carril bus para entrar de compras en un gran almacén que se caracteriza por vender ropa muy barata, contestó: “los sueldos de los políticos no dan para mucho y donde podemos ir es a tiendas lowcost como Primark”

Por si esto de insultar a los españoles que trabajan por salarios de miseria, explotados por unos empresarios que han aprovechado la crisis y la Reforma Laboral del PP para mantener competitividad y beneficios a costa de bajar los sueldos, fuera poca cosa, la lideresa popular madrileña también recordó ayer su “incidente”. Recordemos que Esperanza Aguirre aparcó su vehículo particular en el carril bus de la Gran Vía para sacar dinero de un cajero y, cuando fue requerida por los Agentes de Movilidad para multarla, se dio a la fuga, llevándose una moto de la policía por medio, hasta esconderse en su palacete. Pero ella, sin pizca de rubor afirmaba: “Me va usted a contar a mí. A mí me hicieron un destrozo mediático porque en mí coche particular, durante un minuto, saqué dinero”

Si uno va analizando el comportamiento de Esperanza Aguirre a lo largo de su dilatadísima carrera política, su falta de empatía con la difícil situación que viven la mayoría de los españoles que sí que tienen dificultades para llegar a fin de mes, su falta de respeto hacia la infinidad de los trabajadores que no pueden soñar con ganar esos miles de euros mensuales y que jamás han pisado una boutique de marca, su absoluto desprecio por la policía municipal y las normas, ya no de tráfico, sino de la más elemental urbanidad, me hacen concluir que sí, que Esperanza Aguirre vive en la indigencia, en la indigencia moral.

LO LLAMAN PERIODISMO Y NO LO ES

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Jerónimo Guerrero. Acto del PSOE de El Coronil. PSOE SEVILLA

Esta mañana hemos sabido que la jueza de Primera Instancia e Instrucción del Juzgado nº 1 de Utrera (Sevilla) ha archivado la causa abierta contra nuestro compañero, el ex alcalde de El Coronil, Jerónimo Guerrero, que fue denunciado por un presunto delito electoral en las elecciones municipales de mayo de 2015.

La denuncia, que ha resultado falsa, como bien indicó en su momento el que era alcalde de El Coronil, Jerónimo, se interpuso unos días antes de las elecciones y con la única intención de perjudicar las aspiraciones de reelección del socialista. El propio Jerónimo acusó al SAT y a su líder, Cañamero de estar detrás de esta denuncia falsa que contribuyó de forma determinante a que el PSOE perdiera la alcaldía.

Que un partido político, o pseudo sindicato, lo mismo da, judicialice la vida política, de esta forma, es deleznable y convendría que todos los partidos llegaran a un acuerdo para no utilizar los procesos judiciales como arma arrojadiza durante las campañas electorales y respetar la presunción de inocencia, no solo para los propios sino también para los ajenos, pero no es ese del tema sobre el que hoy me gustaría reflexionar sino del papel que juega la prensa en estos casos.

No descubro nada nuevo si afirmo que, para la prensa, la imputación (ahora investigación) de un político, es tema de máximo interés y, por tanto, al que le dedican titulares, piezas en los telediarios, horas de tertulia, etc., y, sin embargo, el archivo de esas diligencias o la exoneración del mismo político, supone apenas una línea en una página par o una frase en un noticiero. No es noticia, te dicen, aunque lo que de verdad están diciendo es: no vamos a reconocer que somos unas aves carroñeras que nos tiramos sobre la descomposición en picado.

Hoy mismo, el compañero Jerónimo Guerrero, que vio su nombre asociado a un delito, que sufrió una campaña de difamación pocos días antes de las elecciones municipales y que, probablemente por ello, perdió la alcaldía de El Coronil, ha reclamado al equipo de Las Mañanas de Cuatro que dieran publicidad a la noticia del archivo, si no con la misma saña con la que contaron la de la denuncia, por lo menos haciéndose eco de la misma. La respuesta ha sido que el archivo de la causa contra él no era noticia.

Sin más, sin rubor, sin ápice de ética periodística, sin un mínimo de vergüenza torera. Que, si bien joderte la vida sí era noticia, que al fin la Justicia reconozca que eres una persona decente y honrada, no lo es. Porque lo que vende, compañeros y compañeras, es la picadora de carne, el ventilador de la mierda, la lapidación pública del político señalado, aunque sea sin causa.

Es claro que España necesita una regeneración de la vida política, que ha habido demasiados golfos metiendo la mano en la caja de lo público, con la falsa ilusión de que no era de nadie, cuando en realidad era de todos. No negaré que los ciudadanos sentimos que hay cierta impunidad para el que trinca, que no les pillan a todos y que, cuando lo hacen, tardan años en ser juzgados y condenados. Por no hablar de que en contadas ocasiones recuperamos lo que nos han robado.

Pero es también necesario que haya una regeneración del periodismo español. Es vital recuperar unos códigos éticos que impidan publicar noticias sin antes comprobar que tienen cierto grado de verosimilitud. Es fundamental que se le dé la misma importancia al hecho de que un político es imputado/investigado, que al hecho de que sea declarado inocente de los cargos por los que lo fue. Es de máxima importancia entender que la opinión pública tiene derecho a recibir de los medios de comunicación algo más que carnaza porque el buen periodismo, aquel veraz, imparcial, justo, ecuánime, siempre será recompensado por la audiencia.

Ahora que está de moda quejarse del populismo en política, igual habría que plantearse si esto que estoy aquí denunciando no es una suerte de populismo periodístico, darle a la gente lo que la gente pide, sea o no verdad, sea o no justo, sea o no ético. Pan y circo decían los romanos, pan y circo.