Canal RSS

Archivo de la etiqueta: PPcortes

PARADOS Y PERSEGUIDOS

Publicado en

La Ministra de Empleo de Mariano Rajoy, Fátima Báñez, la que se encomienda a la Virgen del Rocío para generar empleo porque ha demostrado ser absolutamente incapaz para incentivar la creación de puestos de trabajo, la que ha cosechado dos millones de trabajadores en el paro más que cuando asumió tan importante cartera, esa Ministra ha decidido perseguir a todos aquellos que tienen la desgracia de no trabajar.

Hace ya meses que desde las Oficinas del antiguo INEM, ahora SEPE, se envían cartas por correo ordinario a quienes cobramos una prestación por desempleo, citándonos en la Oficina, no para ofrecernos un puesto de trabajo, no para sugerirnos un curso que nos pueda ayudar en la búsqueda de empleo, no para actualizar nuestro currículum, que va, solo nos citan con la esperanza de que no acudamos y dejarnos sin prestación durante tres meses, tres largos meses.

Dudo mucho del encaje legal de semejante medida ya que una carta por correo ordinario no tiene acuse de recibo, ni forma de justificar su recepción por parte del interesado, de forma que no se puede responsabilizar de un comportamiento indolente o doloso a quien ni siquiera ha tenido noticia de que se le está requiriendo para nada. Pero eso no es lo más grave, lo grave es que para lo único que se ponga en contacto contigo el Servicio de Empleo sea para tratar de pillarte en un renuncio y no para ofertarte un puesto de trabajo.

Como esta medida, que ya os digo que llevan poniendo en marcha meses no les parece suficiente, aprovechando el mes de agosto, han decidido dar una vuelta de tuerca más en la persecución de los parados y pondrán en marcha una campaña por la cual nos llamarán por teléfono y si no atendemos a la llamada podremos ser sancionados con la retirada de la prestación.

Es decir, que si estás en paro no puedes ir a por el pan, a correr por el parque, a visitar a tus amigos, al médico a por recetas, al mercado para llenar la nevera… no puedes hacer otra cosa que no sea estar sentado frente al teléfono por si suena. Eso sí, recordad que no sonará para ofreceros un trabajo que alivie la difícil situación económica, personal, emocional y familiar que sufrimos aquellos que acumulamos meses de desempleo sin que nos hayan contestado a uno sola de las ofertas de trabajo a la que nos hemos ido apuntando cada vez con menos esperanzas.

La excusa que utiliza este Gobierno sin alma es la persecución del fraude, y no cabe duda de que ese sería un fin noble si fuera real. Si de verdad quieren acabar con el empleo sumergido solo tienen que poner a los Inspectores de Trabajo a visitar empresas y sancionar a aquellos empresarios piratas que tienen trabajadores sin dar de alta o contratados por media jornada mientras realmente hacen 8 horas de trabajo o haciendo jornadas de 16 horas… Es muy fácil, persigue al que se aprovecha del hambre y la necesidad ajena y no a la víctima que no tiene más remedio que dar de comer a sus hijos, pagar su hipoteca, comprar medicinas, etc.

En estos veintiún meses de desgobierno, el Partido Popular ha demostrado carecer de la sensibilidad, la decencia y la humanidad necesaria para gobernar un país en crisis. Desde su llegada a la Moncloa, Rajoy no ha dudado en atajar cada problema que se le presenta cortando por la parte más débil del mismo, en este caso los desempleados, anteriormente inmigrantes, trabajadores, mujeres maltratadas, funcionarios, desahuciados, pensionistas, universitarios, dependientes, estafados, preferentistas…

Anuncios

EXTRAÑO MES DE AGOSTO

Publicado en

Aunque apenas llevo una semana de vacaciones en este extraño agosto, es imposible dejar de reparar en la cantidad de cosas que están pasando en un mes que tradicionalmente era una tortura para los que se veían obligados a rellenar informativos con noticias de avistamientos de tiburones en las playas españolas, mosquitos tigre que picaban a simpáticos veraneantes o fiestas tradicionales españolas.
En cambio, abrimos es mes del veraneo por excelencia con una comparecencia del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para mentirnos en sede parlamentaria sobre su relación con Luis Bárcenas y el reparto de sobres en dinero negro entre la cúpula del Partido Popular, y desde entonces no han dejado de sucederse todo tipo de hechos gravísimos, fundamentalmente a nivel nacional, pero también por todo el mundo.
Aunque lo que está pasando en Egipto es gravísimo, complejo y de muy difícil solución ya que todo parece llevar a una guerra civil fratricida que solo traerá sufrimiento, miseria y hambre para el pueblo egipcio, no quiero hoy escribir sobre ello sino concentrarme en lo que sucede dentro de nuestras fronteras, que sin ser comparable en cuanto a la magnitud, si es harto preocupante para los que pagamos el pato del desgobierno popular.
De una parte tenemos el continuo chorreo de información sobre la financiación ilegal del Partido Popular desde su fundación filtrada hábilmente por Luis El Cabrón y que habría hecho caer a cualquier gobierno democrático europeo. Queda claro que Rajoy mintió ya que Dolores Cospedal ha afirmado ante el Juez Ruz que fueron Rajoy y Arenas quienes pactaron el despido en diferido con forma de simulación por el que le pagaban a su Tesorero y amigo 18.000 euros al mes por no hacer nada o más bien por no decir nada.
Para tapar este escándalo mayúsculo, el Gobierno de España ha decidido engordar un conflicto internacional latente como es el que sostenemos con el Reino Unido a costa de Gibraltar y la soberanía de las aguas que rodean al peñón desde hace ya 300 años. Así, cada día, los medios de la derecha pueden lanzar soflamas patrióticas desde sus rojigualdas portadas en lugar de reconocer que la deuda pública ha alcanzado el 90%, que seguimos sin crecer pese a que las economías que nos rodean lo hacen, que la relajación de la prima de riesgo sigue dejando cifras muy superiores a las que con Zapatero nos conducían al Armagedón y que el poco empleo que se crea es precario, estacional y con unas condiciones salariales que no permiten espabilar el consumo interno.
Por otro lado tenemos al gobierno del Partido Popular de Madrid entregando Hospitales Públicos, construidos con el dinero de todos, a la gestión privada de Fondos de Inversión en paraísos fiscales, grandes aseguradoras y demás grandes empresas con ánimo de lucrarse a costa de la salud de los madrileños. Y ya sabemos que, como dice Tomás Gómez, Madrid es el laboratorio en el que los populares prueban sus más salvajes recetas ultra liberales antes de extenderlas al resto del territorio nacional.
También se han aprovechado los calores estivales para facilitar los ERES a las empresas que quieren deshacerse rápido y barato de sus trabajadores y que estaban viendo como los jueces echaban para atrás la mayoría de ellos por no cumplir los requisitos mínimos que impone la norma; para imponer condiciones imposibles de cumplir para la obtención de unas mermadas Becas universitarias; desmantelar el autoconsumo eléctrico en favor de las grandes compañías que nos llevan robando a costa del déficit tarifario y la subasta eléctrica desde que tenemos conocimiento…
No sé qué nos deparará septiembre, con la vuelta al cole y los gastos que ello conlleva, el pago de los pequeños excesos veraniegos, la subida de la luz y el gas, los hidrocarburo, con el despido de todos aquellos contratados para atender la demanda veraniega y con el desgobierno popular otra vez de vuelta al tajo. Se avecina una cuesta de otoño mucho más empinada que la famosa cuesta de enero, si no, al tiempo.

Vacaciones de los políticos

Publicado en

El pasado 1 de agosto, cuando Mariano Rajoy tuvo que comparecer en el Parlamento para dar explicaciones sobre el caso Bárcenas, la financiación irregular o ilegal del Partido Popular y el reparto de sobresueldos en Génova, 13, durante los últimos 20 años, empujado por la amenaza de Moción de Censura del líder del Partido Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, la prensa internacional y la presión social, vimos la imagen de la mayoría de sus Señorías, los diputados, acudiendo al Senado con sus maletas para irse de vacaciones en cuanto terminara de intervenir el Presidente y los portavoces de los grupos políticos.

La verdad es que hay que ser bastante torpe o estar muy alejado de la ciudadanía para no ser consciente de que en un país en crisis, con una gran parte de la población que se va a quedar sin vacaciones, con seis millones de parados, de los que 4 de cada 10 ya no cobran prestación ni subsidio, con dos millones de hogares en los que todos sus miembros están en paro, con informes que hablan de malnutrición infantil, con casi un millón de estafados por las Cajas de Ahorros con preferentes o subordinadas, con cientos de miles de estudiantes expulsados de la Universidad por no poder hacer frente al pago de las crecientes tasas y no cumplir los leoninos requisitos exigidos para acceder a una beca, ver a sus Señorías acudir al Pleno con la maleta para no perder un minuto de sus preciadas vacaciones iba a ser, como mínimo, motivo de crítica.

De esa imagen de nuestros políticos arrastrando maletas, el TDT party, y los de todos son iguales, y los del PPSOE, y los de no les votes, y demás interesados en que los ciudadanos hagamos dejación de nuestro derecho a elegir a nuestros representantes, bien para que sigan los que están, bien para que a menos política tengamos aún más mercado, han encontrado el caldo de cultivo perfecto para rellenar horas de tertulias, columnas de opinión en los periódicos, entradas en los blogs, sobre el derecho a veranear de nuestros dirigentes.

Creo que los políticos tienen que tener vacaciones como cualquier otro trabajador de este país y que el hecho de que desgraciadamente haya muchos ciudadanos que lo estén pasando mal no debería ser motivo para pedir que los políticos no veraneen sino todo lo contrario. Lo que hay que pedir es que hagan su trabajo durante el resto del año para que cada vez haya menos españoles que no puedan irse de vacaciones. No dejemos que nos lleven al terreno de igualarnos por lo bajo porque en ese juego perdemos todos. La lucha es conseguir que el que menos tiene tenga más, que el que carece de algunos derechos los recupere, que el que pasa necesidades reciba del Estado lo suficiente para cubrirlas y no al revés.

Otra cosa es si es preciso cargar con las maletas al debate para no perder un solo minuto y dar pie a esas imágenes poco edificantes de nuestra clase política ansiosa por largarse lejos del mundanal ruido. Otra cosa es si el Gobierno debe irse de vacaciones en bloque dejando España desatendida en un momento tan delicado como este. Siempre pueden turnarse, dejar un retén, organizar que haya alguien pendiente de si declaramos la guerra a Inglaterra o creamos un conflicto diplomático con Marruecos, o si arde media España porque los bosques están sucios y no se hace prevención en invierno…

Aunque vistas las últimas decisiones que tomó el Consejo de Ministros del 2 de agosto recortando aún más los derechos de los trabajadores, poniendo imposible la consecución de una beca de estudios y persiguiendo a los parados mediante delaciones ilegales, casi es mejor que se vayan de vacaciones que ya seguiremos solos los pobres españolitos de a pie.

MIS AÑOS DE FACULTAD

Publicado en

En el año 90 me matriculé en la Facultad Autónoma de Derecho en Madrid y me fui a vivir a Barcelona. Cosas del amor y la irreflexiva juventud, por lo que no pisé un solo día el campus. Mi santa madre me recogía apuntes de alguna amiga y me los mandaba por Seur, que entonces no había internet.

En Barcelona trabajaba yo mecanizando actas de infracciones y sanciones en la Inspección de Trabajo y me daban permiso para acudir a los exámenes a Madrid. El día antes cogía un tren, 8 horas, que tampoco entonces había AVE, dormía en casa de mi santa madre y me examinaba. Al día siguiente volvía a coger otro tren para Barcelona y hasta el siguiente examen. Os contaré que yendo estudiando al pasar el revisor me dijo: “Derecho romano, mi favorito”, si, era Licenciado en Derecho y trabajaba en Renfe. Clara premonición del futuro que me esperaba, pero no hice caso de las señales.

Aún así, de las cuatro asignaturas aprobé tres, una de ellas, Derecho Romano, con notable y solo me quedó Historia del Derecho porque el profesor al verme en un examen me preguntó: “Señorita, ¿usted no viene mucho a clase? “Ni mucho ni poco, no vengo a clase porque vivo y trabajo en Barcelona”, contesté yo, que ya era igual de chulángana que ahora y bastante más imprudente. “Pues así no va a aprobar usted” Y dicho y hecho, me suspendió en Junio y en Septiembre. Si hubiera tenido que pedir una beca al señor Wert, ahí se hubiera terminado mi carrera.

Al curso siguiente me matriculé en la Facultad de Derecho de Barcelona y aprovechando que había trabajado tiempo suficiente para cobrar seis meses de paro pude asistir a clase casi todo el año. Aprobé cuatro asignaturas de 2º, una de ellas con Excelente y dos con Notable, pero me quedó Derecho Civil I porque mi profesor, el afamado catedrático Hernández Moreno, el que se inventó la subrogación hipotecaria, era un tanto excéntrico, diré por ser generosa. Si hubiera tenido que pedir una beca al señor Wert, ahí se hubiera terminado mi carrera.

En tercero, volví a trabajar, por lo que acudía a clase de lunes a jueves de 20:00 a 22:00 y los viernes por la tarde. Además padecí la experimentación de partir el curso en dos mitades cuatrimestrales, aún así, aprobé todo el curso, cinco asignaturas y me quité la que arrastraba de segundo, pero seguía teniendo ahí abandonada Historia del Derecho de primero. Si hubiera tenido que pedir una beca al señor Wert, ahí se hubiera terminado mi carrera.

En cuarto, además de seguir trabajando me casé, me quedé embarazada, me fui al paro y di a luz a mi preciosa Albóndiga por lo que me costó dos años terminar cuarto y otros dos terminar quinto. Ni que decir tiene que si hubiera tenido que pedir una beca al señor Wert, ahí se hubiera terminado mi carrera.

¿Era yo una estudiante mediocre o me había confundido de carrera como ha insinuado estos días el Ministro Wert? Ni mucho menos. Era una trabajadora, una obrera, hija de una maestra divorciada, que tenía que currar para llenar su nevera, que sacaba adelante su proyecto de vida en una ciudad que no era la suya, lejos de su gente y que jamás pensó en renunciar, en tirar la toalla porque tenía un sueño, ser abogada.

Exigir a un alumno sin recursos una nota media de 6,5 cuando el aprobado está en un 5, no busca la excelencia sino expulsar a los más desfavorecidos de la Facultad. ¿Por qué un alumno con posibles puede suspender, puede repetir y puede arrastrar su estulticia durante años por la Universidad financiado con el dinero de todos y además con los caudales de sus progenitores, mientras que un alumno sin recursos ha de marcharse a casa si no aprueba todo y con una media de 6,5?

Esto no va de mérito y capacidad porque tiene mucho más mérito que alguien que trabaja a la vez que estudia saque tiempo para ambas cosas y desde luego demuestra tener una gran capacidad para conseguir lo mismo que otros dedicándole la mitad de tiempo. Si queremos premiar el mérito incentivemos más las mejores notas, demos un plus a los más brillantes pero no a costa de expulsar de la Universidad a los que no tiene recursos, pero si voluntad. Si queremos ahorrar, cobremos las tasas en función de las rentas, de esta manera, aquellos que tengan más pagarán más y aquellos que necesiten más recibirán más. A cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad. Justicia social, justicia redistributiva.

Señores del Gobierno del Partido Popular, estamos en una España donde uno de cada cuatro jóvenes ni estudia ni trabaja. Eso si que pone en riesgo el futuro de las pensiones, de la Sanidad, de la Educación y del Estado del Bienestar al completo.

DE DIALOGOS, CONVENCIONES Y PACTOS

Publicado en

Advierto a todo el que vaya a leer esta entrada que estoy enfadada, harta, desencantada y con ganas de mandarlo todo al carajo por lo que aquellos espíritus sensibles y dados al optimismo que no tengan ganas de escuchar críticas salidas directamente de las entrañas no deberían seguir leyendo, el que avisa no es traidor, es avisador.

Desde que terminara el Congreso de Sevilla con aquella promesa perdida de realizar una Conferencia de Organización en la que se tratara a fondo el futuro del Partido Socialista como tal, el que yo gusto en llamar Modelo de Partido y que decidiría si seguíamos repitiendo los comportamientos que nos hacen perder militancia, no pintar nada en los barrios, ciudades y pueblos o permitir que se nos cuelen en las listas dos golfos como Tamayo y Saez de la mano de un golfo aún mayor, Balbás, me habéis leído miles de líneas sobre el asunto que han ido cayendo en saco roto.

Año y pico después seguimos entretenidos realizando Diálogos cargados de buenas intenciones pero con escasas y poco operativas conclusiones. Y lo digo con conocimiento de causa y una profunda pena, no en vano participé activamente y con ilusión en el que se celebró hace un mes en Oviedo sobre la regeneración democrática española. No tengo muy claro para qué sirvió el trabajo que hicimos en Oviedo, sé que me costó imprimirme el documento, trabajar sobre él, pegarme un madrugón, conducir cinco horas con nevada incluida cruzando Guadarrama hasta Oviedo, pasar un sábado entero escuchando ponencias, contar lo que yo pensaba que podría ser bueno para mi Partido y volver a conducir hasta Madrid.

En Madrid también nos entrenemos, llevamos un mes a vueltas con un documento llamado Convención Madrid Ciudad que pretende ser una actualización de los trabajos que ya realizamos en otra Convención de idéntico nombre en 2009 y que se supone sirvió de base para la realización del programa electoral 2011. Este fin de semana pasaremos el sábado escuchando a distintos ponentes defender lo allí recogido y a compañeros que nos hemos leído el documento y echamos mucho a faltar exponiendo las citadas carencias. Finalmente el domingo, el portavoz de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, el portavoz de la oposición en la Asamblea de Madrid, Tomás Gómez y el portavoz de la oposición en el Congreso de los Diputados, Alfredo Pérez Rubalcaba, cerrarán la Convención de Madrid Ciudad.

Y mientras, entre Diálogos y Convenciones, la militancia nos desangramos al desayunarnos con la noticia de que el PP y el PSOE han pactado una postura común para llevar a Europa, por teléfono y sin contar con el resto de partidos del arco parlamentario, que, como es lógico, se han enfadado y esta mañana han dado plantón a los portavoz de los dos grandes partidos y con ello han alimentado el rechazo social hacia el bipartidismo. Ojo, que igual no es mala idea acudir frente Europa con una postura única española que diga no a más recortes, a más ajustes sobre los ya maltrechos bolsillos del contribuyente español, pero lo que está claro es que la escenificación ha sido más propia de un Esperpento de Valle Inclán que de un Partido Socialista Obrero Español que ha gobernado este país durante más de veintiún años y que aspira a volver a ser la alternativa en la que confíen todos aquellos que ven como el Partido Popular les está robando su presente, el futuro de sus hijos y hasta el pasado de sus mayores.

MI COLUMNA DE LOS JUEVES EN DIARIO PROGRESISTA: ESTAMOS SIENDO VIGILADOS

EL FUTURO DE NUESTROS HIJOS

Publicado en

Ser padre es una de las aventuras más emocionantes, aterradoras y agobiantes que un ser humano puede emprender. Desde el momento que te dicen: “enhorabuena, está usted embarazada”, tu vida deja de ser tuya para pasar a formar parte de un proindiviso en el que dejas de poder hacer tu voluntad.

Mi hija fue una hija muy deseada. Siempre quise tener hijos, en plural, aunque se ha quedado en hija, en singular. Ya sabéis eso de que el hombre propone y dios dispone. Deseada y buscada, pese al escándalo de mi entorno cuando les dije que iba a ser madre apenas rozando los veintitrés años.

Mi hija me ha dado muchos quebraderos de cabeza y los que me quedan, pero también me ha hecho sentir cosas que ningún otro ser humano podrá hacer jamás: orgullo, orgullo infinito de que esa persona que se desenvuelve por la vida con valor, con decencia, con filantropía, la haya criado yo.

La última hace unos días cuando ha terminado el Bachillerato con un ocho de media después de muchos meses de duro trabajo y sacrificio, de no salir por ahí, de no hacer otra cosa que hincar los codos porque, pese a ese mantra tan repetido por la caverna española, a los chicos de hoy, nadie les regala nada, los aprobados, mucho más las buenas notas, solo se consiguen con esfuerzo.

La semana pasada pasó el penúltimo escollo en su camino hacia la Universidad, la tan temida prueba de Selectividad, que como ya vaticinábamos los que sabemos más por viejos que por diablos, le ha ido muy bien, lógico cuando se ha trabajado previamente. Digo penúltimo y digo bien porque cuando el día 21 veamos la nota y comprobemos que le llega para entrar en Enfermería vendrá el último y verdadero escollo, pagar las tasas de matriculación.

Por lo que ando leyendo en prensa, lo que el año pasado, después de la espectacular subida propugnada por el PP costaba unos 900€, este año aún subirá más llegando a los 1.400€. Lo voy a poner en pesetas que parece que no nos hacemos a la idea de hasta donde nos están robando estos peperos. Lo que el año pasado ya costaba 150.000 pesetas, este año pasará a costar 232.400 pesetas.

Cuando yo estudié en la Facultad de Derecho de Barcelona, el año que más cara me costó la matrícula, con alguna asignatura del año anterior, fueron 80.000 pesetas y mi sueldo como administrativa era de 123.000 pesetas. Hoy, la matrícula roda los 1.400€ en primera convocatoria, que si te queda algún crédito pendiente la cuenta se disloca (232.400 ptas) cuando el sueldo de un administrativo ronda los 1.000€ (166.000 ptas).

Hace más de 20 años, cuando yo fui a la Facultad, nunca tuve la impresión de que la falta de financiación pondría en peligro mis estudios. Al razonable precio de las tasas universitarias, se unía el hecho de que no me costó mucho encontrar trabajo en Barcelona con el que costearme la carrera.

Por el contrario, en esta España actual donde la tasa de paro juvenil supera el 50%, la única posibilidad de estudiar que tiene mi hija pasa porque yo le sufrague los costes. No contamos con la ayuda del Gobierno del Partido Popular, que además de incrementar hasta el infinito el coste de los estudios universitarios ha recortado las becas, dificultando al extremo reunir los requisitos y retrasándose en el pago de las concedidas durante meses, sino años.

El problema se agudiza cuando en muchos hogares, como el mío, ha aparecido el fantasma del paro. Son ya 9 meses buscando trabajo, 9 meses agotando los ahorros y viendo desaparecer las prestaciones del desempleo. ¿Qué será del futuro de mi hija si yo no encuentro empleo, si no puedo hacer frente al sobre coste de su educación universitaria, si ella misma se ve impedida a acceder al mercado laboral?

¿Piensan estos señores del Partido Popular que la inmensa mayoría de los españoles nos quedaremos cruzados de brazos viendo como le roban el porvenir a nuestros hijos mientras blindan de oro y diamantes el de los suyos?

Sigan ustedes jugando con lo que más queremos en la vida y el día menos pensado tendremos un disgusto. Y no, esto no es una amenaza, es solo una advertencia, porque en democracia todos somos responsables de cada uno de nuestros actos.

LA REFORMA DE LAS PENSIONES

Publicado en

El gobierno popular de Mariano Rajoy ha recibido órdenes de Europa de meter mano a las pensiones y como ese mandato coincide plenamente con su ideario político, nuestro Presidente se ha aprestado a reunir un grupo de expertos en la materia que hagan un sesudo estudio del tema.

La trampa consiste en que de esos doce expertos reunidos para decidir el futuro de las pensiones en España, diez son técnicos de las empresas aseguradoras cuyos intereses económicos entran en colisión con un sistema público de pensiones fuerte, justo y solidario.

Esos expertos “independientes”, lo primero que han decidido es que la esperanza de vida de los españoles es muy alta y va a serlo más en los años venideros. Esta buena noticia sobre la salud de nuestros mayores es una falacia en si misma por diversas razones. La primera es que los que hoy están percibiendo pensiones son los supervivientes de una Guerra Civil, una posguerra atroz y muchos años de hambre y enfermedades, es decir, los más fuertes y sanos de entre nosotros y eso, no se va a repetir en el futuro.

La segunda razón de que la esperanza de vida de los españoles, más bien las españolas, sea tan alta hoy pero no vaya a serla en el futuro es la incorporación de la mujer al mundo masculino: trabajo, alcohol, tabaco, estrés, sedentarismo… La generación de nuestras abuelas no trabajó fuera de casa, bastante lo hacían dentro, no soportó dobles y triples jornadas como hizo la generación de nuestras madres. La generación de nuestras abuelas no fumaba ni bebía, salvo excepciones y desde luego no llevaba la vida sedentaria que nos ha permitido el transporte público y privado, las nuevas tecnologías, el ritmo estresante de vida.

La tercera razón por la que la esperanza de vida se va a ir recortando en el futuro es la crisis en si misma, este gran fraude financiero ha conseguido que las pensiones de nuestros mayores sean las que sostengan a hijos y nietos por lo que su propia salud ha quedado en un segundo plano. ¿Cuántos jubilados están dejando de tomar sus medicaciones, que necesitan para seguir disfrutando de una calidad de vida que se han ganado durante años de sostenimiento del sistema, porque ese dinero que cuestan las medicinas lo dedican a sacar adelante a sus hijos y nietos?

Pero no solo de la falacia de la alta esperanza de vida de los españoles se nutre esta barbaridad de plan para reducir las pensiones sino también de una visión mercantilista que pretende romper con el principio de solidaridad que inspira el Sistema Público de Pensiones en el que el cotizante de hoy no está guardando su dinero para el futuro sino pagando las pensiones actuales como sus padres pagaron las de sus abuelos, en la esperanza de que sus hijos paguen las suyas.

Este mismo principio de solidaridad es en el que se basa el Sistema Público de Salud, no se trata de que pagues por lo que necesitas, como en una Sociedad Privada, sino que pagues en función de lo que ganas vía impuestos y así se beneficie de la Sanidad todo el que lo necesite sin entrar en juego sus propios ingresos. Aportamos en función de nuestra riqueza, recibimos en función de nuestra necesidad.

Tampoco es cierto que las pensiones actuales sean muy altas y las pensiones futuras lo vayan a ser aún más porque las últimas reformas que se han realizado, han ampliado los años necesarios para cobrar la pensión máxima y han incluido en el cómputo muchos más años de cotización, de manera que si, como está sucediendo actualmente, con la crisis, te prejubilan, o te despiden en los últimos años de tu vida laboral, tu pensión se ve mermada drásticamente aunque lleves treinta o cuarenta años aportando al sistema.

No nos dejemos engañar por los lamentos de Rajoy en cuanto a que él no quiere realmente bajar las pensiones pero se ve obligado por Alemania, por la crisis, por la coyuntura o por cualquier otra excusa que se le ocurra, lo cierto es que esto responde nuevamente a su modelo ideológico de abrir nuevos nichos de mercado a las grandes empresas que ya no pueden hacer negocio con el ladrillo, de ahí que se desvíe dinero público a la Enseñanza Privada, que se privatice la gestión de los Hospitales Públicos o que se merme el Sistema Público de Pensiones para el que pueda, se sienta en la obligación de contratar un Seguro Privado.

Nuestros mayores construyeron esta España que el Partido Popular está desmembrando. Nuestro mayores, sin distinción de ideología o creencia religiosa contribuyeron al bienestar común y hoy, Mariano Rajoy, está decido a quitarles aquello que se han ganado por derecho. Los socialistas estaremos siempre enfrente de este tipo de injusticias como lo llevamos estando 134 años. ¡Dejen en paz a nuestros mayores!